Lo sabía de antemano, siempre lo supe, es un don especial que llevamos dentro todos latinos, algo que llaman “suspicacia”, sin pretender que lo sea. Es así que surge una bella historia de arqueología submarina y caza de tesoros sumergidos, cuyo resultado dejé abierto a la interpretación libre en la primera saga, y hoy muestro con evidencias probatorias a todos ustedes. Y que constes, estoy convencido de que tanto ustedes, queridos lectores, como el autor de estas líneas, ya anticipábamos el final de la serie, dada la coincidencia perspicaz de nuestros genes latinos.
Caribeño de oficio y, por ende, amante del mar, resulta fácil entender mi interés personal innato por las historias mágicas sumergidas, y si está trata sobre 200 toneladas de oro y piedras preciosas que yacen en el fondo del mar frente a las costas de Cartagena de India, resulta fácil de comprender mi interés personal por investigar el hecho.
El galeón San José, y su pequeña flota acompañante, fue a dar al fondo del mar durante una acción de guerra, llevándose consigo 200 toneladas de preciosos metales y piedras preciosas. Esta fue la motivación para la saga, que vio la luz con su primer capítulo el 13 de junio, 2022:
«El galeón “Señor San José”, nave capitana de la Flota de Tierra Firme, partió el mes de mayo 1708 junto al “San Joaquín”, nave almiranta y diez buques de carga desde Cádiz con destino a Cartagena de Indias, a sabiendas de la presencia de buques ingleses hostiles. Eran tiempos de la Guerra de Sucesión Española y el rey Felipe V ordenó que se le brindara una fuerte protección representada en 26 navíos».
Con intención de recrear y ambientar la historia, como en toda saga narrada con rigor, publiqué una segunda entrada que seguía los pasos del precioso tesoro desde Panamá hasta su penoso destino final en el fondo del mar, en aguas pertenecientes en la actualidad a Cartagena de India, Colombia.
Publicado el 14 de junio, 2022
«La Feria de Portobelo fue el escenario donde tenía lugar el grueso de los intercambios comerciales anuales entre España y sus territorios del Virreinato del Perú durante los años 1606 y 1739 y era celebrada en la ciudad de igual nombre, ubicada en las costas caribeñas de la actual Panamá. Por allí pasó la plata hacia…».
El tesoro permaneció oculto e inaccesible, hasta que un buen día fue encontrado por azar, gracias a las modernas tecnologías que permitieron filmar los pecios y con ellos millones de objetos de oro puro y preciosas piedras de valor incalculable.
Tras el brindis y las celebraciones, llegan entonces los problemas legales, y toca entonces legislar sobre el reclamo de los muchos pretendientes que se atribuían la propiedad del tesoro sumergido, dispuestos a acudir a todas las cortes internacionales del planeta.
Publicado el 16 de junio, 2022
No tardo el gobierno español, en diciembre de 2015, tras el anuncio del hallazgo del tesoro sumergido en aguas del Caribe colombiano, en reclamar el tesoro, argumentando que, por tratarse de “un barco de la Armada Española”, le amparan las normas internacionales y las resoluciones de las Naciones Unidas, estableciendo de inmediato la demanda ante la Corte Internacional de Justicia, principal órgano judicial que tiene como misión el arreglo conforme al derecho internacional de las controversias que surjan entre los estados miembros.
Publicado el 17 de junio, 2022
Por último, basados en la utopía de la Justicia, representada de forma ideal en las artes como una mujer que lleva los ojos vendados, con la intención ideal de destacar que la justicia no mira a las personas, sino los hechos, y por tal razón ha de ser igual para todos, publique tomando partido, a favor del reclamo de los pueblos originarios de América, porque en última instancia a ellos fue robado el oro:
«Los pueblos killacas, carangas y chichas de Bolivia enviaron en la mañana del viernes 29 de marzo un escrito a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), el cual fue revelado por Europa Press, en este le pidieron que se analicen las condiciones de seguridad jurídica en la intervención y extracción del galeón San José, teniendo en cuenta los planes del gobierno colombiano. Según el documento, el reclamo lo hicieron las naciones que estuvieron vinculadas de forzosamente a la explotación de minerales y piedras preciosas que hacían parte de la carga que transportaba la embarcación».
Publicado el 18 de junio, 2022
Quedó así el final abierto, en espera de la decisión de la corte hasta el día de hoy; cuando despierto con la noticia del final que conocía de antemano gracias a la perspicacia, esa comidilla inquieta que los latinos de América llevamos dentro:
Al llegar al fondo del mar en busca del tesoro, este no aparece por ninguna parte, voló, voló desde el fondo del mar a las manos, o, mejor dicho, a los bancos del expresidente de Colombia.

La noticia Xataka, publicada el recién pasado 30 de marzo:
“El culebrón del galeón español San José tiene una nueva temporada: investigan al expresidente de Colombia, Juan Manuel Santos, por saqueo arqueológico”:
«La del galeón San José es una historia de película. Y no una de aventuras, sino de tensiones políticas entre varios países, comunidades indígenas y hasta con una compañía caza tesoros entre medias. El motivo es que se hundió en el Atlántico hace 316 años con un enorme tesoro (siendo uno de los más de 1.500 barcos españoles por en el fondo de los océanos) y todos afirman ser dueños del mismo. El expresidente Juan Manuel Santos lo calificó como “uno de los mayores tesoros de Colombia”».
Ahora, Santos está siendo investigado por presunto saqueo arqueológico.
«El San José fue un barco impresionante. Nacido en los astilleros de Guipúzcoa, partió en 1706 con destino al Caribe. Era una nave de 40 metros de eslora, tres mástiles, capacidad para 64 cañones y una gran capacidad de carga, pues una de sus misiones era volver con tesoros a España. No acabó nada bien, ya que, en 1708, corsarios británicos lo destrozaron en la Batalla de Barú».
«El resultado fue que acabó hundiéndose frente a la costa de Cartagena. Se estima que tenía una tripulación de 600 personas, de las que sobrevivieron 10. Y la bodega estaba hasta arriba con oro, gemas y joyas procedentes de las minas de Perú, Bolivia y México. ¿Cuánto? Pues… 20.000 millones de dólares, según algunas fuentes. 17.000 millones, según otras. Lo que está claro es que iba bien cargado y su valor histórico es monumental».
«Un culebrón. Damos un salto en el tiempo hasta 1981, año en el que la empresa Sea Search Armada -una empresa estadounidense caza tesoros– afirma que localizó al galeón y entregó las coordenadas al gobierno colombiano. Su precio fue de la mitad del tesoro, pero no fue hasta 2015 cuando Juan Manuel Santos afirmó que habían encontrado los restos del galeón».
«Sea Search Armada exigió conocer esas coordenadas para comprobar que no eran las que aportaron años atrás y resulta que estaban a una o dos millas de las que les dieron en los 80. Colombia decía que lo habían encontrado ellos y Sea Search Armada demandó al Gobierno por 40 billones de pesos. Esto provocó una contrademanda de Colombia, país que anunció en 2017 que iban a bajar a recuperar 200 toneladas de oro del fondo del mar».
«Y llegó España. Ese mismo 2015, España apeló a su soberanía sobre el galeón y ahora fueron ellos los que pidieron una información precisa sobre la ubicación y el estado del barco. España defendía que el San José era parte de su patrimonio subacuático y exigió puso como ejemplo casos previos como el de la fragata Mercedes contra la empresa Odissey».
«Pero claro, ¿de quiénes eran los tesoros que el barco español transportaba cuando se hundió en Colombia? Ahí entran en juego comunidades indígenas bolivianas como la de Qhara Qhara, afirmando que el tesoro está en aguas internacionales, por lo que no pertenece a Colombia y, además, pidieron la legitimidad de los recursos que fueron extraídos en su nación durante las invasiones españolas».
«Puestos en precedentes, volvemos al presente con un pecio que sigue en disputa y un informe arqueológico que apunta a una presunta intrusión y saqueo del «contexto arqueológico de los restos del naufragio del galeón San José. Esa es la denuncia del historiador Francisco Hernando Muñoz, argumentando que un arqueólogo especialista en contextos de profundidad de la Universidad de Southampton demostró en un foro con la Universidad del Norte de Barranquilla de manera técnico-científica la evidente intrusión»».
«Esto significaría que el gobierno de Santos realizó una exploración de los restos sin permiso cuando todo el asunto ya estaba siendo investigado incluso por organismos internacionales. De hecho, como leemos en EFE, la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara de Representantes de Colombia abrirá una investigación contra el expresidente Santos por «intrusión y saqueo» del galeón español».
«Queda claro, que “el culebrón” del San José tendrá una nueva temporada cuando se aclaren esas acusaciones de «saqueo» contra Santos».
#LoRealMaravilloso
#PeriodismoCrítico
#Historia

Tanta avaricia por todas partes. Y ahora han destruido la arqueologia del sitio y robado el tesoro de los Qhara Qhara de nuevo.
Me gustaLe gusta a 2 personas
Lamentablemente ha sucedido una vez más, es ya un mode de operar, el dínero es del que primero llega o del más fuerte, y poco importa su procedencia o verdaderos dueños. Cordiales saludos.
Me gustaLe gusta a 2 personas
La pérdida es inmensa, en todos sus sentidos.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Ahí queda mucha tela por cortar al decir del refrán popular. Muchas cosas surgirán aún lloverán los litigios. Gracias por compartir.
Me gustaLe gusta a 2 personas
El problema querida Iliana, es que en estos momentos el oro ya no existe y nadie sabe con certeza a dónde fue a parar,
Me gustaLe gusta a 1 persona
Pero, ¿dónde está realmente el tesoro?
Me gustaLe gusta a 2 personas
Al parecer se lo llevó Santos, el expediente de Colombia, ahora está bajo investigación.
Me gustaLe gusta a 2 personas
Entonces, esta historia continuará…
Me gustaLe gusta a 2 personas
Si estimada Amira, pero esta vez sin oro, porque el tesoro ya NO está en el fondo del mar. Alguién lo tomó prestado…
Me gustaLe gusta a 1 persona
Volfredo, este Santos no es santo de mi devoción, pero me cuesta trabajo creer que él solo se haya robado el tesoro. Debe haber algo más, o muchos alguien más, envueltos en esta historia. Tal vez el mismo gobierno colombiano.
El tema me ha dejado pensando, entonces me he puesto a buscar información que corrobore ese robo, pero aparte de un artículo bastante superficial en Infobae, no he encontrado nada que demuestre la culpa de este ‘santo’. Si tienes algo confiable sobre el tema, por favor, pon por aquí el enlace al artículo. Un saludo.
Me gustaLe gusta a 2 personas
Con mucho gusto te respondo estimada Amira y te deseo suerte en tu investigación:
https://www.xataka.com/magnet/culebron-galeon-espanol-san-jose-tiene-nueva-temporada-investigan-al-expresidente-colombia-saqueo-arqueologico
Investigación por saqueo. Puestos en precedentes, volvemos al presente con un pecio que sigue en disputa y un informe arqueológico que apunta a una presunta intrusión y saqueo del «contexto arqueológico de los restos del naufragio del galeón San José. Esa es la denuncia del historiador Francisco Hernando Muñoz, argumentando que un arqueólogo especialista en contextos de profundidad de la Universidad de Southampton demostró en un foro con la Universidad del Norte de Barranquilla de manera técnico-científica la evidente intrusión».
Esto significaría que el gobierno de Santos realizó una exploración de los restos sin permiso cuando todo el asunto ya estaba siendo investigado incluso por organismos internacionales. De hecho, como leemos en EFE, la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara de Representantes de Colombia abrirá una investigación contra el expresidente Santos por «intrusión y saqueo» del galeón español.
Me gustaMe gusta
Tremenda historia. A lesar de los siglos que han pasado, la esencia humana más oscura sigue presente
Me gustaLe gusta a 2 personas
Santos puso el Tesoro bajo su custodia para evitar que se lo llevara otro, jijiji. Un abrazo.
Me gustaLe gusta a 2 personas
Vaya historia que no conocía a fondo. Siempre aprendiendo contigo. Un abrazo.
Me gustaLe gusta a 3 personas
Mientras todos redactaban quejas y alegatos a los tribunales internacionales, Santo, el expresidente colombiano, se adelantó y puso el tesoro a buen resguardo del corso y la piratería. El inconveniente es, que es tan segura la custodia dque hoy por hoy se desconoce el paradero del oro. Habrá que revivir y contratar a Sherlock Holmes. Un abrazo y feliz tarde.
Me gustaLe gusta a 2 personas
Gracias por la aclaración.
Me gustaLe gusta a 1 persona