Carlos Alejandro Noyola es un escritor y periodista mexicano que publica de forma habitual en medios de comunicación como El Universal, Milenio Diario y La Jornada. Su esfera de intereses es amplia y abarca temas sobre economía y finanzas, cultura y sociedad. En su artículo «Los personajes» publicado en El Universal, Noyola reflexiona sobre la adicción a las redes sociales y la inflación y en su obra más conocida «Registros», publicada por Abismos Editorial, la Academia de Historia y la Universidad Nacional Autónoma de México, Noyola presenta una serie de relatos cortos que exploran la vida cotidiana y las relaciones humanas.
De Noyola, para ser más exacto, de su artículo “Desventuras de un escritor”, he tomado varios párrafos, que no por descreídos, dejan de tener razón; y se adaptan con exactitud a la realidad editorial de nuestros días:
«La situación de los escritores no ha cambiado mucho en los últimos años. Sigue siendo pésima. En el gremio, claro, abundan los reaccionarios: hablan de la precarización del mercado laboral y se quejan amargamente del mundo actual: antes si pagaban las colaboraciones, o antes si las pagaban bien, o con antelación si se podía sobrevivir de lo que uno hacía, variantes de un diagnóstico aburridísimo sobre lo mismo».
«Basta con echar ojo distraído a las biografías de Dostoievski, Dickens, Jack London, Jane Austen, Milton, Lautreamont y compañía, para percatarse que el paraíso en que el escritor vive, lo que sabe hacer mejor, simplemente nunca ha existido… Es luctuoso, por ejemplo, ver a un buen poeta (merecedor de varios premios prestigiosos) rogando a través de su cuenta personal de Facebook, que se inscriban en su taller literario. Si ese es él, ¿qué debemos esperar los demás poetas? ¿Alguien además de mi señora madre leerá mis versos?».
«En 1966 García Márquez se quejó en la prensa porque “el escritor gana solamente el diez por ciento de lo que el comprador paga por el libro”. ¡El diez por ciento!, decía escandalizado el colombiano. ¿Qué diría hoy, cuando en ocasiones un escritor no gana un solo centavo por sus libros? Yo no gané un quinto por mi primer libro (del que ahora reniego un poco). No gané un peso por el segundo. Al tercero tuve que invertirle (porque mis editores no eran millonarios) y el cuarto es de distribución gratuita, así que la historia continúa».
«El oficio de escritor, sentenció entonces Márquez, es un oficio suicida. Criterio con el que estoy en desacuerdo. Oficio suicida denota, primero, que el suicida es el oficio, y no el escritor. Después, apunta a que, escribir lleva a la muerte autoinfligida, y, por último, que aquel que se embarca en la empresa conoce de antemano en que se mete, como el que ata una cuerda a una viga del techo, con un claro propósito».
«Si alguien quiere suicidarse es el escritor, no las letras. A la literatura no le importa su existencia. Sentarse frente al monitor está mucho más anegado de tranquilidad que multitud de retiros espirituales, aun cuando la materia de la escritura sea de la más escabrosa. Hay escritores que se matan, sí, pero ninguno por escribir, y la historia da cuenta de miles que escribieron y conservaron la capacidad de dormir tranquilos. Si algo pueden hacerle las letras a la mente del autor; es darle un paliativo que lo aleje -aunque sea momentáneamente- de hacerse daño. Paliativo no porque lo hagan sentir bien, sino porque ningún humano agonizante puede escribir, mucho menos un muerto. Escribir precisa salud física suficiente para teclear (o tomar la pluma, o dictar, si gozas de un ayudante)».
«…Escribir, pintar, esculpir, es, en primera instancia, un intento por dialogar, por entrar en una conversación con pares. Así que, el oficio de escritor no es un oficio suicida, es un oficio inútil. Tan inútil como hablar, como cantar una canción de Bad Bunny, como enamorarse, tan inútil como vivir…».
No obstante, la depresión evidente que vuelca el amigo Noyola es sus letras; resulta imposible negarles razón y vigencia a sus palabras.
¿Hacia dónde va la atención de los lectores en la actualidad?
El primer canal de YouTube creado y visto fue «Jawed«, lanzado al ciberespacio el 23 de abril de 2005 por el cofundador de YouTube, Jawed Karim. Diez años más tarde, en septiembre de 2015, YouTube arriba a su primer canal en superar los 10 mil millones de visitas con PewDiePie y en el presente año, más de 100 canales han superado los 10 mil millones de visitas. Esta cifra, superan en 2 mil millones, el número de habitantes de nuestro planea en la actualidad.
T-Series se convirtió en el canal de YouTube más visto en 2016, y superó los 14 mil millones de visitas en enero de 2017, y actualmente mantiene el liderazgo con más de 227 mil millones de visitas, número superior en 28 veces al número de humanos del Planeta.
La música es el género de programa más visto en YouTube en todo el mundo. En 2016, los canales de YouTube más vistos eran sellos discográficos (por ejemplo, T-Series), YouTubers (por ejemplo, PewDiePie), estrellas de la música como Justin Bieber y vídeos infantiles como Little Baby Bum.

El filántropo estadounidense Mrbeast es el usuario individual con más suscriptores en YouTube, con 164 millones de suscriptores en junio de 2023, con más de 740 videos publicados, de ellos 67 en español.

En relación con los canales de YouTube dedicados a la literatura, el escritor Adrián Flores ha compartido en su sitio web una lista, de los 10 canales que utiliza para guiarse en la formación de su escritura. Estos canales expresan un gran respeto por el duro arte de crear relatos.

Entre estos 10 canales punteros en publicar contenido literario, es el más destacado es: “El sur, taller literario y algo más”, disponible en @Elsurtallerliterarioyalgomas, del joven escritor argentino Alejandro Baravalle. Este canal cuenta con 31.3 mil suscriptores, cifra que representa el 0.012% del número de suscriptores de T-Series, cantidad ínfima que no garantiza la visibilidad del canal en el maremágnum de información que a diario circula por la web.
En la carrera meteórica, para ganar suscriptores y centrar la atención de lectores potenciales, también compite los audiolibros y los podcasts, modalidades narrativas que se imponen e intentan superar a la literatura escrita.
Sin ser pesimista, pero sí crítico, hay una verdad que nos sale al paso, la música ligera, las tendencias de la moda, y las intimidades de los famosos superan con mucho en sus preferencias a los libros y novelas, que están siendo lanzados, día tras día, a la profundidad de un ingrato despeñadero. Marchamos hacia un mundo elegante donde muchos sabrán cantar y bailar y solo unos pocos podrán escribir con elegancia. Hago un llamado a la reflexión.
Leer más sobre el tema en los siguientes enlaces:
Los libros más leídos hoy y siempre (I)
Los libros más leídos hoy y siempre (II)
#LoRealMaravilloso
#LiteraturaUniversal
#PeriodismoCrítico
#Historia

Buenos días Volfredo, el primer canal de Youtube…
Interesante para leerle con calma con mi café en unas horas, lindo y bendecido día.
Un abrazo.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Que honor, se me aprieta el pecho, graciassss. Un abrazo
Me gustaMe gusta
Beautiful article I don’t know the reality of a writer but I think we should do something for life.👌
Me gustaLe gusta a 1 persona