El 25 de noviembre de 1956 zarpó de Tuxpan, estado de Veracruz, México, el yate Granma, con 82 guerrilleros del Movimiento 26 de Julio, comandados por Fidel Castro. Después de 7 jornadas de navegación encalló en los manglares Playa Las Coloradas, en la costa sur oriental de Cuba.
Inmediato a su arribo, los expedicionarios sufrieron una derrota inicial en Alegría de Pío, y solo unos pocos (menos de 20), pudieron internarse en la Sierra Maestra, una zona de difícil acceso en el sur del Oriente cubano, donde se instalaron.
El 16 de enero de 1957, la guerrilla realiza su primera acción militar, atacando y tomando el destacamento militar de La Plata. Un mes después, aparece en el New York Times, el periódico más leído de los Estados Unidos, una entrevista a Fidel Castro realizada por Herbert Matthews en la Sierra Maestra. El impacto de la noticia no se hizo esperar y comienza a generar simpatía hacia los guerrilleros cubanos en la opinión pública nacional e internacional.
El 31 de diciembre de 1958, cuando las tropas rebeldes tomaron el tren blindado que el gobierno había enviado para fortificar la ciudad de Santa Clara; Batista decidió huir hacia Santo Domingo. Pasada una semana, Fidel Castro llega triunfante a La Habana como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas.
En enero de 1959 Hemingway había dado unas declaraciones a la prensa estadounidense a favor de la Revolución (estaba en Norteamérica en ese momento), en las que expresó su esperanza con lo que sucedía en la Isla y apoyó el ajusticiamiento a los esbirros de la tiranía de Batista. Él vivió la experiencia de que le mataran un perro, en la finca, en un registro que se le hizo en el año 1957, y declaró públicamente su satisfacción por el triunfo de la Revolución Cubana.
Se planteaba que Hemingway llegó a la isla y se estableció en Finca Vigía a mediado del año 1959, cuando ya los revolucionarios se encontraban plenamente establecida en el poder. Fue durante la visita que hizo en febrero de 1960 Anastás Mikoyán, primer ministro de la Unión Soviética a la isla, que Hemingway afirmó al periódico Pravda que: «la Revolución Cubana es indestructible y fabulosa», esta información fue reproducida por la revista Time y podrán imaginar cómo fueron recibidas por el gobierno de EE.UU.
Hemingway expresó su confianza en el proceso revolucionario, cuando afirmó en carta al general Charles T. Lanham, fechada 12 de enero de 1960: «Decir que no soy un yanqui imperialista, pero sí un chico del Viejo San Francisco de Paula, la villa donde he vivido 20 años durante los últimos tiempos, no es una renuncia a mi ciudadanía. Soy un buen americano y he estado batallando por mi país todo lo posible, sin pago y sin ambición. Pero creo completamente en la necesidad histórica de la Revolución cubana…».
En una ocasión, entre los libros de Hemingway conservados en Finca Vigía, hoy museo que lleva su nombre, se encontró un brazalete del «Movimiento 26 de Julio», y bonos del Partido Socialista Popular, de Guanabacoa, al que contribuía con dinero.
Torneo Internacional de Pesca de la Aguja.
El Torneo Internacional de Pesca de la Aguja Ernest Hemingway es un evento competitivo de pesca que se celebra en Cuba desde mayo de 1936. Ernest Hemingway fue un gran promotor de este torneo.
En 1950, Hemingway participó como competidor en su primer torneo, representando al Club Náutico Internacional de La Habana. Un grupo de pescadores y amantes de la pesca le propusieron al afamado escritor denominar al Torneo con su nombre, como mérito a la afición y pasión que sentía por este deporte recreativo. Hemingway aceptó gustoso, y alcanzó primer lugar en tres ocasiones consecutivas, durante las competencias desarrolladas entre 1953 al 55, adjudicándose la Copa.
En 1960, Hemingway regresó a Cuba, con la intención de seguir de cerca los acontecimientos políticos que se desarrollaban en Cuba y participar a su vez en la XI edición del torneo internacional de pesca. Fidel Castro, que también participó en el evento, logró capturar dos enormes agujas en la última hora del segundo día, lo que le valió el premio. Durante el evento, Hemingway y Fidel compartieron ampliamente y fueron fotografiados, esta fue la única ocasión en que coincidieron.


Fidel Castro sentía una gran admiración por Hemingway. En 1975, confesó a la prensa: “De los autores norteamericanos, Hemingway es uno de mis favoritos. Conocía sus obras desde antes de la Revolución. «Leí “Por quién doblan las campanas”, cuando era estudiante. Hemingway hablaba de la retaguardia de un grupo guerrillero que luchaba contra un ejército convencional. Esa novela fue una de las obras que me ayudó a elaborar tácticas para luchar contra el ejército de Batista».

Se dice que Fidel mantuvo durante décadas en su despacho del Palacio de la Revolución una foto en la que Hemingway exhibe un enorme pez, con la dedicatoria: “Al Dr. Fidel Castro, que clave uno como este en el pozo de Cojímar. Con la amistad de Ernest Hemingway”.
La revolución cubana se hace radical.
Desde su temprano inicio, durante los años 1959 y 1960, la Revolución Cubana tomo medidas que beneficiaban a amplios sectores de la población cubana y recibieron gran apoyo popular; como la popular rebaja general de los alquileres y la apertura de las playas, que se hicieron públicas para el disfrute del pueblo.
Por el contrario, un grupo de medidas afectó sensiblemente a la burguesía, a los grandes propietarios y a los amplios intereses y propiedades de los Estados Unidos en la isla, establecidos firmemente desde principios del siglo XX.
Se intervinieron y pasaron a ser propiedad del estado las compañías que monopolizaban los servicios públicos, muchas de ellas de capital norteamericano, y se dictó la Ley de Reforma Agraria, que proscribió el latifundio con la nacionalización de las propiedades de más de 402 hectáreas y entregó la tierra a decenas de miles de campesinos.
La nacionalización y centralización de la prensa, y el amplio acercamiento económico y militar de Cuba hacia la Unión Soviética, fueron los detonantes de la Crisis de los misiles en Cuba en octubre de 1962, que llevó al mundo al mayor riesgo del holocausto nuclear hasta la fecha. Estos hechos, sin duda alguna, influyeron en el pensamiento y decisiones de Hemingway, y lo llevaron de inmediato a cambiar su parecer y simpatías hacia la Revolución Cubana.
En julio de 1960, los Hemingway cayeron en pánico y salieron precipitadamente de Cuba para nunca más regresar, dejando atrás obras de arte y manuscritos en la bóveda de un banco en La Habana, así como una importante biblioteca de cuatro a seis mil ejemplares, que hoy se conserva en Finca Vigía, actual Museo Hemingway.
El Pilar, el bello yate pesquero que tantas aventuras trajo a Hemingway y sus millones de lectores, quedo anclado en el muelle y tristemente nunca más volvió a surcar los mares.
No acostumbro cerrar mis publicaciones enunciando conclusiones que inhiban de forma no intencional el pensamiento creativo de mis lectores. Esa es la razón por la cual me he limitado a poner sobre la mesa todas las cartas de la historia de Cuba que guardan relación con la vida y obra de Hemingway, relatando con objetividad los hechos transcurridos desde finales del año 1958, cuando la Revolución Cubana asciende al poder, hasta finales del año 1960; destacando una serie de medidas dictadas por el gobierno, que contaron con el apoyo total de la población, a excepción de los más ricos, grandes propietarios y el gobierno de los Estados Unidos que de inmediato rompe relaciones con Cuba y adoptó una posición abiertamente hostil hacia la Revolución.
Una amplia gama de estratos sociales, afectados directamente y atemorizados, abandonó precipitadamente el país para nunca más regresar, entre ellos, Ernest Hemingway.
Dejo a usted la interpretación de los contenidos y sedo la palabra en espera de sus preciados comentarios personales.
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#PeriodismoCrítico
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El principio de la revolución cubana fue calurosamente aceptada por el pueblo cubano, pero la deriva que fue tomando la convirtió, desgraciadamente, en un Estado totalitario, como se traduce en su Constitución de 1976. La mayoría de los biógrafos, escriben que Ernest Hemingway, premio Nobel de Literatura en 1954, un enamorado de España desde su llegada a la fiesta de los primeros Sanfermines en 1923, por el que siento admiración, abandonó Cuba por sentirse incómodo con el rumbo radical que estaba tomando el gobierno, pero también aseguran que se marchó obligado por las autoridades de Estados Unidos.
Se dice que sentía pasión por España y que el nombre del yate que mencionas, le puso «Pilar» por la patrona de España. Fue testigo y parte de la guerra civil española, colaborando con el fotógrafo de guerra Robert Capa.
Magnífica entrada, querido Volfredo, un placer leer tus publicaciones. Un abrazo.
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Estimada amiga, Ernest Hemingway es un ícono, un referente de la literatura universal del siglo XX, y sus novelas, más que autobiográficas pueden considerarse testimonios vividos de los sucesos que narra. Fue corresponsal de Guerra, pescador de altura y cazador fieras en las sabanas africanas, eso lo llevó a recorrer el mundo. Su relación con Cuba fue muy personal, volvía una y otra vez a disfrutar de nuestros cálidos inviernos, que le llevaron a ganar varios campeonatos de peces agujas e incluso a cazar submarinos alemanes en el año 1943. El medallón de su premio Nobel hoy se resguarda con celo en el Santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre, madre de todos los cubanos y también de uno de sus hijos aventureros que había llegado del norte. Queda mucho por escribir sobre ese gran amigo de Cuba, al que todos profesamos respetos y admiración. Es un gusto recibir tus comentarios Marylia y desearte una feliz semana.
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¡Fantástico articulo! Hemingway es un personaje apasionante que hizo de su vida una de sus mejores novelas y estas eran, sin duda, merecedoras de su Premio Nobel. Todo lo relacionado con él apasiona, igual que la figura de Fidel y del Che Guevara paradigma del revolucionario que vive hoy hecho mito. Cuba sigue siendo un ideal revolucionario que se truncó con la crisis de los misiles, pero el amor que aquí se profesa a Cuba sigue intacto. Echo en falta que, tras la muerte de Fidel, no se haya ayudado más y mejor a tu bella isla caribeña. En cuanto al premio Nobel, aquí también es admirado y querido; en Pamplona se conserva la habitación tal como él la dejó en el hotel donde se alojaba cada vez que venía a los Sanfermines. Su suicidio no encaja muy bien con la idea de hombre que bebe la vida a sorbos, apasionado y apasionante, vividor y admirado creador del «El viejo y el mar». ¡Gracias, estimado Volfredo!
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De Hemingway hay mucho que contar, el visitó es su yate Pilar, en varias ocasiones, los cayos al norte de Ciego de Ávila, y nos ha dejó un amplio legado de aventuras que sería imperdonable olvidar. Muchas gracias por tus siempre bienvenidos comentarios y feliz semana querida amiga.
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¡Feliz semana!
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Ya hace tiempo leí los artículos de la hermana ( si no me equivoco, perdón) de Fidel Castro, donde estaba expuesto su punto de vista acerca de su hermano como político. Ella dudaba mucho que Fidel Castro era un comunista, por lo menos en los tiempos de la Revolución Cubana. La independencia del país y llegar al poder eso si , pero no construir el socialismo. Afirma si los Estados Unidos serían más flexibles en tratar el asunto de Cuba, él elegiría el capitalismo.. Pero de todos modos la URSS lleva la culpa por la pobreza de Cuba. A la URSS no le interesaba el desarrollo económico de Cuba ,necesitaban el país satélite que totalmente dependiera de la URSS. Alimentaban más o menos la población y mantenían la sanidad publica , es decir lo mínimo. Y en los años 90 Rusia abandonó Cuba, dejando el país en ruinas. Es mi sensación y si me equivoco, te pido perdón. Gracias por Hemingway. Un abrazo.
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Muy interesante, gracis por compartiir querido Volfredo.
Feliz inicio de semana, un abrazo.
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Buenos días querida Elvira, es un gusto despertar con tu comentario y hacerte llegar mis buenos deseos y un caribeño abrazo.
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Buenos días querido Volfredo, muchas gracias por tus palabras.
Buenos deseos y otro abrazo cálido también.
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