Nkame, colografía del suicidio y el secreto Abakuá.

El 11 de septiembre de 1999, la artista afrocubana Belkis Ayón se encerró en el baño de la casa de su abuela en el centro de La Habana, empuñó un viejo revólver de su padre y se pegó un tiro en la cabeza. Cuando la familia oyó la detonación, forzó la puerta y se encontró a Belkis muerta. Tenía 32 años y una sólida carrera como artista y profesora de arte. No dejó ninguna nota de despedida y nunca han trascendido los motivos de su suicidio. Compañera de generación de artistas cubanos tan conocidos en el mundo como “Los Carpinteros”, Carlos Garaicoa o el reciente premio Velázquez, Tania Bruguera, se sabe que compartió con todos ellos la profunda crisis de valores y de vida que supuso para los cubanos la caída del socialismo europeo.

Las claves de su muerte siguen siendo una dolorosa incógnita para la comunidad artística internacional, que, en la década del noventa, había observado con admiración su exitoso ascenso a los circuitos más exigentes del arte.


Con motivo del X aniversario del fallecimiento de la artista, el 11 de septiembre de 2009 se inauguró en el Convento de San Francisco de Asís, con la curaduría de Cristina Vives y la dirección de la Dra. Katia Ayón (hermana), la primera exposición antológica de la artista titulada Nkame (sinónimo de elogio y salutación en lengua abakuá) y título de un libro que recoge su quehacer artístico. Tanto la exposición como el libro recorren la producción gráfica de la autora.

La exposición abarcó todas las salas expositivas del tercer piso del convento y expuso un total de 83 obras ejecutadas con las técnicas de colografía, litografía y calcografía, realizadas en el período comprendido entre 1984, durante sus estudios en la Academia San Alejandro, hasta su última serie en 1999, la cual formó parte de su última exposición personal en Los Ángeles, California.

En esta ocasión, fueron expuestos por primera vez la mayor parte de las obras de gran formato realizadas por la artista a lo largo de toda su carrera (algunas de ellas miden 4 x 3 metros compuestas por secciones), hecho que la hizo merecedora de la condición “pionera en el desarrollo del grabado en grandes dimensiones en Cuba”. Otra nota de especial interés, constituye el préstamo por parte del Museo Nacional de Bellas Artes de la obra “La cena”, en su versión color de 1988 (colografía, 138 x 300 cm); obra que actualmente se exhibe en las salas permanentes de arte contemporáneo.

Belkis Ayón, frente a su obra ‘La cena’ en su impresión original en color de 1988.

Esto posibilitará que “La cena”, una de las colografías más conocidas y característica de su obra, pueda ser vista por primera vez junto a la versión en blanco y negro de 1991 y a la matriz original de la obra. La muestra incluyó además documentación de eventos, textos y fotografías de la artista, impresos en gigantografías sobre lona.


Con anterioridad, nunca había escuchado o leído sobre la prolija vida de Belkis Ayón, paradigma del grabado a gran escala en nuestro país y hábil conocedora de la Sociedad Secreta Abakuá, cuyo origen hay que buscarlo el 1820 entre los eslavos africanos llegados de Calabar o Carabalí, hoy Nigeria.

Hoy, gracias al trabajo de divulgación cultural de la obra de nuestros artistas visuales contemporáneos realizada por el Estudio Figueroa-Vives, puedo asegurar, que el recorrido artístico de Belkis Ayón ha sido uno de los más amplios realizados por una artista visual cubana, dentro y fuera de nuestro país. Hago referencia por su importancia a:

LA Times, en publicación fechada septiembre 23, 2016, bajo el título “El misterioso mundo de la fallecida artista cubana Belkis Ayón se despliega en el Fowler Museo”, dio a conocer que, 43 obras de la artista visual cubana se exhibirían en la exposición «Nkame: Una retrospectiva de la grabadora cubana Belkis Ayón», siendo esta la primera gran retrospectiva de su obra en un museo de Estados Unidos:

En el programa de la exposición podía leerse: «El Museo Fowler se complace en presentar Nkame, primera exposición individual en un museo en los Estados Unidos dedicada a la obra de Belkis Ayón (1967-1999), fallecida artista visual cubana que extrajo el mito fundacional de la sociedad fraternal afrocubana Abakuá para crear su iconografía visual. Ayón fue conocida por su técnica de colografía, proceso de impresión en el que una variedad de materiales de diversas texturas y absorbencias se colocan en una matriz de cartón y luego pasan por la prensa con papel».

Luego, el artículo destaca, que obra de la Ayón era ya conocida en Los Estados Unidos, por obras incluidas en las colecciones permanentes del Museo de Arte Contemporáneo de Los Ángeles y el Museo de Arte Moderno de Nueva York.


Europa no es ajena a los misterios de la afrocubana Belkis Ayón, quién el 16 de nov de 2021, se adueñó del Museo Reina Sofía.

En el programa de la exposición podía leerse: «Nunca se sabrá si la artista no pudo o no quiso explicar los motivos de su despedida. Lo que sí dejó fue una inmensa y original obra inspirada en la mitología Abakuá, sociedad secreta afrocubana exclusivamente masculina, similar a la masonería. Es una obra que durante las últimas décadas se ha dado a conocer en museos estadounidenses, pero hasta ahora no se había expuesto en Europa. El Museo Reina Sofía salva ahora esa deuda con una exposición de 80 obras de gran formato, firmadas entre 1986 y 1999, con escenas de sacrificio, traición y desobediencia. La muestra, titulada “Colografías. Belkis Ayón,” y podrá ser apreciada hasta el 18 de abril».

“La cena” (1991), de Belkis Ayón. Museo Nacional Reina Sofía.

«En unos años en los que sus colegas optaron por la instalación, Belkis Ayón eligió la colografía, un sistema de grabado en el que los materiales se aplican sobre cartón o madera y que aprendió en la Academia de San Alejandro de La Habana. La técnica consiste en pegar, a la manera del collage, muy diversos materiales a una plancha, generalmente de cartón, que debidamente entintada y presionada posteriormente en la prensa da como resultado una gama casi infinita de formas y texturas. Ella usaba papel, cartón, lija, peladuras de frutas o verduras y pintura acrílica».

«El tema sobre el que trabajar lo tuvo claro desde sus comienzos como estudiante. Fue la religión Abakuá, una sociedad secreta y de ayuda mutua afrocubana de cuyo universo simbólico se apropia para resignificarlo como si de una cita posmoderna se tratara. Procedente de la región del Calabar (actual territorio de Nigeria) y llevada a Cuba por los esclavos africanos a principios del siglo XIX, la hermandad fue fundada por hombres y para hombres, y estigmatizó y segregó a la mujer. Actualmente, cuenta con más de 30.000 seguidores».

¡Déjame salir! (1998), de Belkis Ayón. Museo Nacional Reina Sofía.

Manuel Borja-Villel, director del Reina Sofía, explicó que esta artista atea y feminista, encontró en la hermética sociedad Abakuá una fuente de inspiración para crear un lenguaje singular con el que expresar cuestiones éticas, preocupaciones estéticas e ideologías universales.

Vista de la exposición “Belkis Ayón. Colografías”, en el Museo Nacional Reina Sofía.

Si alguien conoce bien el significado de la obra de Belkis Ayón es Cristina Vives. La comisaria de la exposición y la artista fueron amigas íntimas desde sus años de estudiantes. Con su suave acento caribeño, Vives se niega a especular sobre las causas del suicidio: «Prefirió no dejar ningún mensaje y hay que respetar su último silencio. Se ha especulado con muchas cosas. Que si estaba enferma, que sí tuvo algún disgusto amoroso. No sabemos. Todos entonces estábamos deprimidos y en shock».

Vives tampoco quiere especular sobre qué haría Belkis Ayón en estos días de consternación masiva en Cuba: «No sé si se iría o se quedaría. Los artistas plásticos han tenido un régimen privilegiado en Cuba frente a otras actividades. Sus compañeros de entonces entran y salen de la isla. Pero puede que ella, una cubana cívica como era, hubiera seguido trabajando y sorteando las dificultades».


“NKame, Detrás del velo del mito” (Behind the Veil of a Myth) es un excelente libro de agradable lectura que recomiendo a los amantes del arte contemporáneo. Resume y analiza los momentos más significativos del proceso creativo de la grabadora cubana Belkis Ayón, siguiendo el recorrido virtual trazado por la exposición realizada en 2009, en el Convento de San Francisco de Asís, a diez años de su muerte: “Nkame. A Retrospective of Cuban Printmaker Belkis Ayón”.

“NKame, Detrás del velo del mito”. Belkis Ayón.

Apoyada en el estudio de la obra de Belkis Ayón, la curadora Cristina Vives, con citas de una entrevista a la artista e ilustrada con imágenes de las obras que componen sus exposiciones, recorre la trayectoria creativa y principales motivaciones que llevaron a Belkis a adentrarse en una investigación que la absorbió durante toda su corta, pero intensa carrera: la religión y Sociedad Secreta Abakuá.

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8 respuestas a “Nkame, colografía del suicidio y el secreto Abakuá.

  1. Qué interesante, Volfredo y qué vital y colorista la obra de esta artista cubana, Belkis Ayón, de la que no había oído hablar y tampoco de esa sociedad Abakuá, que relegaba a las mujeres y sin embargo supuso su fuente de inspiración. Gracias por compartir esta información. Abres puertas a querer saber más. Un abrazo

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