Amordazado.

Un ser humano aparece cubierto, sin rostro, sin voz. La tela lo envuelve como las mentiras que sofocan, como las amenazas que ciegan, como las guerras que mutilan la verdad. Cada pliegue es silencio impuesto, cada nudo es propaganda que asfixia.

La figura envuelta en vendas nos recuerda que la humanidad está siendo sofocada por guerras, amenazas y mentiras. Sin rostro, sin voz, parece condenada al silencio; pero aún de pie, aún presente, late la dignidad que no se rinde a las mordazas.

El horizonte árido se abre, con montañas mudas y un cielo dramático que parece cargar el peso de la violencia. La tierra misma se oculta bajo polvo y vendas, como si también quisiera esconder sus heridas.

Sin embargo, la figura permanece erguida. Aunque silenciada, aunque invisible, la dignidad late bajo la tela. La esperanza respira entre las grietas, recordando que la humanidad no se rinde.

Que esta imagen sea plegaria contra la guerra y contra la mentira, por la vida y por la verdad, por la paz que nos pertenece.

Que en este clamor se reconozca la batalla cotidiana de Lo Real Maravilloso: un espacio que lucha por sobrevivir a la adversidad, a los apagones, y al desgaste, pero insiste en mantenerse vivo, porque sabe que la palabra es más fuerte que cualquier mordaza y la humanidad, cuanto más herida y sangrante, es más capaz de reinvertirse y ajustar sus cuentas.


4 respuestas a “Amordazado.

  1. Gran entrada llena de fuerza, lucha y batalla ante las injusticias que estamos sufriendo la humanidad. Decimos alto y claro NO A LA GUERRA. Y quiero decirte que tenemos la suerte de tener este espacio de «Lo Real Maravilloso» gracias a ti, donde se nota tu resiliencia. Eres el adalid de la valentía y el compromiso, querido amigo. Un fuerte abrazo.

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    1. Tu comentario es un estandarte de fuerza y compromiso. Decir alto y claro NO a la guerra es la consigna que nos une, y tu lectura de la entrada lo reafirma con valentía. La humanidad sufre injusticias, pero tu voz recuerda que la lucha no es en vano.
      Gracias por reconocer este espacio de Lo Real Maravilloso como refugio y trinchera, donde la resiliencia se expresa cada día en palabras que buscan despertar conciencia. Que me llames adalid de la valentía y el compromiso es un honor que comparto con todos los que aquí resisten y creen en la esperanza.

      Con gratitud y un fuerte abrazo fraterno desde este rincón del Mar Caribe.

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