“La península de las casas vacías”: Entre la crónica histórica y la magia.

Al adentrarme en La península de las casas vacías de David Uclés, emprendí un viaje literario que me sumergió en una amalgama de emociones y reflexiones. Desde el primer momento, la novela se nos presenta, según opinión de su autor, como una “Novela total sobre la guerra civil española en clave de realismo mágico”, una premisa que despertó en mí tanto la fascinación como ciertos prejuicios. El realismo mágico, un género que tanto me atrae, me hizo anticipar una suerte de celebración de lo fantástico, aunque no pude evitar sentir que el tema histórico tan intensamente real y cruel de la guerra civil española podría diluirse en la fantasía. No obstante, conforme avanzaba en la lectura, pronto comprendí cómo ese componente “mágico” no solo se integraba, sino que se fundía de manera orgánica en la narración, revelando su dimensión más profunda y significativa.

La historia sigue los avatares de la familia Ardolento entre 1936 y 1939 en un país ficticio, Iberia, que parece englobar tanto España como Portugal. A pesar de que el nombre del protagonista, Odisto Ardolento, evocaba en un principio una caricatura o el absurdo de los cómics de Ibáñez, me vi rápidamente atrapado en su mundo, gracias en gran parte a la prosa cautivadora de Uclés. Su escritura es de una plasticidad singular, que no se deja atrapar por excesos barrocos, pero que a la vez es profundamente musical, impregnando cada página con una cadencia inconfundible. Los diálogos, llenos de frescura e ironía, logran trasladar al lector al corazón de un paisaje jiennense en plena guerra, haciendo que cada palabra resuene con la crudeza y la belleza de uno de los muchos campos devastados por la contienda.

“La península de las casas vacías”. Autor: David Uclés. Editorial: Siruela. Páginas: 700. Año de publicación: 2024.

Uno de los rasgos más singulares de la obra es el uso de un narrador omnisciente que interviene de forma disruptiva en la trama, rompiendo la linealidad de la historia con comentarios metaliterarios. Estas interrupciones no son meras curiosidades estilísticas; son una verdadera estrategia narrativa que añade capas de complejidad y reflexión a lo largo de la obra, abriendo nuevas perspectivas sobre los eventos históricos que se describen. Este uso de la voz del narrador, que se ofrece como un espectador casi divino del destino de los personajes, evoca la memoria de autores como Unamuno, quien jugó con la figura del narrador-demiurgo en Niebla.

La península de las casas vacías es, por tanto, una novela que se presenta como un conjunto monumental, donde la ambición narrativa se combina con un tratamiento profundo de los hechos históricos. Al principio, me costó asimilar cómo Uclés abordaba la Guerra Civil Española a través de la óptica de lo “mágico”, pero pronto comprendí que, más allá de sus elementos fantásticos, la novela es también una crónica rigurosa de uno de los episodios más devastadores de la historia contemporánea de España. Uclés no escatima en detalles sobre los horrores de la guerra, pero lo hace de manera que nos permite reflexionar sobre sus dimensiones humanas, psicológicas y emocionales, trascendiendo la mera descripción de los hechos.

Lo que más me sorprendió de esta obra fue su capacidad para hacer accesible un tema tan complejo y doloroso a través de una prosa poética y envolvente. Aunque inicialmente dudaba de la eficacia del realismo mágico, pronto me di cuenta de que este recurso enriquece la narración y la convierte en el vehículo perfecto para explorar las emociones profundas que acompañan a los eventos bélicos. El realismo mágico no oscurece la historia, sino que la ilumina desde perspectivas inéditas, revelando sus sombras más intensas y sus destellos más inesperados. En este sentido, La península de las casas vacías no es solo un relato sobre el pasado, sino también un espejo que refleja el presente, invitándonos a cuestionar el sentido de la memoria histórica y el peso de la violencia en nuestra propia época.

La crónica de una familia y un país en descomposición.

La novela narra, en el contexto de la guerra civil, la vida de los miembros de la familia Ardolento, habitantes de un pueblo ficticio, Jándula, que recuerda al mítico Macondo de Cien años de soledad. Si bien al principio esta referencia me resultó casi inevitable, y de alguna manera un tanto obvia, la atmósfera que Uclés crea en Jándula me pareció profundamente singular. La historia, que se desarrolla en un espacio que no es estrictamente histórico, sino una reconfiguración de Iberia, se aleja de la literalidad para convertirse en una suerte de alegoría más amplia de la tragedia española. Aunque la transposición geográfica pueda parecer un distanciamiento de la historia real, con el tiempo se convierte en una mirada ética y metafórica que aporta una visión renovadora del conflicto.

La técnica narrativa metaliteraria, en la que el narrador interrumpe la acción con reflexiones y comentarios, aporta una capa adicional de complejidad. Uclés utiliza este recurso de manera eficaz y juguetona, como un demiurgo consciente de su papel en la creación literaria. En su voz se entremezclan el humor, la ironía, la nostalgia y la reflexión, logrando crear una conexión emocional con el lector que va más allá de la mera cronología de los hechos.

Una novela de profundas referencias literarias y artísticas

Lo que distingue a “La península de las casas vacías” es también la densidad de sus referencias culturales, que abarcan desde la poesía de Lorca hasta la pintura de Picasso, pasando por la cinematografía española más peculiar y el pensamiento filosófico de figuras como Unamuno. Esta multiplicidad de influencias no resulta una distracción, sino que se integra perfectamente en la trama, aportando una riqueza intertextual que eleva la novela a un nivel de complejidad inusitado. En este sentido, La península de las casas vacías puede leerse como un fresco de la tradición cultural española y occidental, que se articula a través de una mirada contemporánea y profundamente personal.

Uclés no solo se apoya en las grandes referencias culturales, sino que las transforma en una reflexión profunda sobre el dolor humano, la memoria colectiva y los mecanismos ocultos de la historia. En este sentido, la novela se convierte en una reflexión literaria sobre las fuerzas invisibles que conforman el destino, fuerzas que a menudo no pueden ser documentadas por la historia oficial, pero que están presentes en cada palabra, en cada imagen, en cada símbolo.


La península de las casas vacías es una obra monumental que, al fusionar la crónica histórica con la poética más profunda, consigue trascender las fronteras del género. Su capacidad para explorar las profundidades emocionales de los personajes y su mirada única sobre la Guerra Civil española la convierten en un libro imprescindible en el panorama literario contemporáneo. A través de una prosa impecable, una estructura audaz y una riqueza simbólica inusitada, David Uclés ha logrado lo que pocos escritores consiguen: una obra que no solo se lee, sino que se siente, se piensa y, sobre todo, se recuerda.

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8 respuestas a ““La península de las casas vacías”: Entre la crónica histórica y la magia.

  1. Una novela de gran calidad literaria que refleja la Guerra Civil española desde el realismo mágico y el humor del autor que hace que produzca menos dolor lo que ocurrió en esa terrible guerra. Gracias por compartir, querido Volfredo. Un fuerte abrazo.

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