¿Quiénes fueron los asesinos del poeta español García Lorca?

Han pasado 88 años del fusilamiento del poeta granadino Federico García Lorca, acusado de “socialista”, “homosexual” y “masón” y fusilado por las tropas franquistas a los pocos días del golpe de Estado encabezado por Francisco Franco, militar, dictador e impulsor, junto a otros altos cargos de la cúpula militar, del golpe de Estado de 1936 contra el Gobierno democrático de la Segunda República, cuyo fracaso desembocó en la guerra civil española.

García Lorca, uno de los mayores poetas y dramaturgo de la literatura española, murió fusilado el 18 de agosto de 1936 en algún lugar de la ruta entre Viznar y Alfacar, en Granada, antes del amanecer. Fue enterrado en un lugar desconocido, en una fosa común, sin identificar, víctima de la represión de los falangistas.

Monolito en homenaje a García Lorca en el lugar donde lo fusilaron hace 86 años, en un camino de Granada. (Foto: EFE)

Cómo y dónde murió Federico García Lorca

El 17 de julio estalló en Marruecos la sublevación militar contra la República, y desde Canarias, Francisco Franco proclamó el Alzamiento Nacional. 

Tres días más tarde, Granada estaba en manos de las fuerzas falangistas. El cuñado de Federico, Manuel Fernández-Montesinos, fue arrestado y fusilado a mano. Por lo que Federico, de forma ingenua y desaconsejada por sus verdaderos amigos, decidió irse y se refugió en la casa de la familia Rosales, por la amistad que tenía con dos de los hermanos del poeta Luis Rosales, que eran falangistas. Pensaba que de esa forma podía permanecer oculto sin ser delatado y salvar así la vida. Pronto demostró la historia que esta decisión fue una rotunda equivocación.

El 16 de agosto de 1936, Lorca fue detenido por Ramón Ruiz Alonso, un exdiputado derechista fanático, que sentía un profundo odio por el poeta. Según Ian Gibson, biógrafo de Federico, se sabe que esta detención fue una operación de envergadura. Guardias y policías rodearon la manzana donde estaba la vivienda y se apostaron hombres armados en los tejados.

Federico fue trasladado al Gobierno Civil de Granada, donde quedó bajo custodia, por una supuesta denuncia firmada por Ruiz Alonso, perdida en la actualidad, bajo los cargos de ser espía de los rusos, estar en contacto con estos por radio, haber sido secretario de Fernando de los Ríos y ser homosexual. También se agregó que era “masón”.

A pesar de los muchos intentos para salvarlo, Federico fue llevado al pueblo de Viznar junto a otros detenidos. Tras pasar la noche ahí, lo trasladaron hasta un lugar de la ruta entre Viznar y Alfacar, donde lo fusilaron antes del amanecer y lo enteraron en un lugar desconocido hasta hoy, a pesar de las múltiples excavaciones que se han llevado a cabo con la intención de localizar sus restos mortales.

Aunque no se ha podido establecer con certeza la fecha de su muerte, Gibson, su biógrafo, supone que ocurrió en la madrugada del 18 de agosto de 1936. En documentos oficiales se establece que Federico García Lorca falleció en el mes de agosto de 1936, como consecuencia “de las heridas producidas por un hecho de guerra”.


Lo Real Maravilloso ha estudiado en detalles, los pocos hechos veraces conocidos que giran alrededor de la detención y fusilamiento de Gracia Loca, consciente de que la denuncia activa y la salvaguarda de la memoria histórica son la única garantía para que hechos detestables y ominosos como los aquí descritos, nunca más se repitan

Federico García Lorca, fue un poeta, dramaturgo y prosista español nacido en Fuente Vaqueros, Granada, 5 de junio de 1898. Fusilado por los falangistas españoles en el camino de Víznar a Alfacar, Granada, el 19 de agosto de 1936.

Últimos días y fusilamiento

En aquellos días turbulentos repletos de venganzas personales e ignominias históricas, los embajadores de Colombia y México, previendo que el poeta pudiera ser víctima de un atentado debido a su puesto de funcionario de la República, le ofrecieron el exilio, pero Lorca rechazó las ofertas y se dirigió a la Huerta de San Vicente para reunirse con su familia.

Llegó allí el 14 de julio de 1936, tres días antes de que estallara en Melilla la sublevación militar contra la República que dio lugar a la Guerra civil. Inicialmente, la situación en la capital granadina fue tranquila y no hubo ningún incidente. Sin embargo, el día 20, la guarnición militar se sublevó y en poco tiempo el centro de Granada estaba en poder de las fuerzas sublevadas. El cuñado de Federico y alcalde de la ciudad, Manuel Fernández-Montesinos, fue arrestado en su despacho del ayuntamiento. Fue fusilado un mes más tarde.

Según describen sus biógrafos más acreditados, en aquellos momentos políticos alguien le preguntó sobre su preferencia política y él manifestó que se sentía a su vez católico, comunista, anarquista, libertario, tradicionalista y monárquico. De hecho, nunca se afilió a ninguna de las facciones políticas y jamás discriminó o se distanció de ninguno de sus amigos, por ninguna cuestión política o religiosa.

Conocía al líder y fundador de la Falange Española, José Antonio Primo de Rivera, muy aficionado a la poesía. El propio Lorca dijo de él al joven Gabriel Celaya, en marzo de 1936: «José Manuel es como José Antonio. Otro buen chico. ¿Sabes que todos los viernes ceno con él? Solemos salir juntos en un taxi con las cortinillas bajadas, porque ni a él le conviene que le vean conmigo ni a mí me conviene que me vean con él».

Esta declaración es entendida por los estudiosos como una exageración o una broma, como lo apuntó el propio Celaya al relatar esta anécdota. Al describir la escena, resume las consecuencias dramáticas de la actitud insensata de García Lorca: «Federico se reía. Creía que aquello no era más que una travesura de niños. No veía nada detrás. Se reía como de una buena broma. Pero esa risa, esa confianza en que el hombre es siempre humano, ese creer que un amigo, fascista o no, es un amigo, le costó la muerte. Porque fueron unos amigos, amigos que él contaba entre sus mejores, quienes en el último momento resultaron ser ante todo y, sobre todo: inmundos asesinos fascistas».

Se sentía, como dijo al periodista y caricaturista Luis Bagaría en una entrevista para El Sol de Madrid poco antes de su muerte, íntegramente español, pero «antes que este hombre del mundo y hermano de todos».

Yo soy español integral y me sería imposible vivir fuera de mis límites geográficos; pero odio al que es español por ser español nada más, yo soy hermano de todos y execro al hombre que se sacrifica por una idea nacionalista, abstracta, por el solo hecho de que ama a su patria con una venda en los ojos. El chino bueno está más cerca de mí que el español malo. Canto a España y la siento hasta la médula, pero antes que esto soy hombre del mundo y hermano de todos. Desde luego no creo en la frontera política.

En Granada buscó refugio en casa de la familia de su amigo, el poeta Luis Rosales, donde se sentía más seguro, ya que dos de sus hermanos, en los que confiaba, eran destacados falangistas de Granada. A pesar de ello, el 16 de agosto de 1936, se presentó allí la Guardia Civil para detenerlo. Acompañaban a los guardias Juan Luis Trescastro Medina, Luis García-Alix Fernández y Ramón Ruiz Alonso, exdiputado de la CEDA, que había denunciado a Lorca ante el gobernador civil de Granada, José Valdés Guzmán. Valdés consultó con Queipo de Llano lo que debía hacer, a lo que este le respondió: «Dale café, mucho café». Según el historiador Ian Gibson, se acusaba al poeta de «ser espía de los rusos, estar en contacto con estos por radio, haber sido secretario de Fernando de los Ríos y ser homosexual». Fue trasladado al Gobierno Civil, y luego al pueblo de Víznar, donde pasó su última noche en una cárcel improvisada, junto a otros detenidos.

Después de que la fecha exacta de su muerte haya sido objeto de una larga polémica, parece definitivamente establecido que Federico García Lorca fue fusilado a las 4:45 h de la madrugada del 19 de agosto, en el camino que va de Víznar a Alfacar. Su cuerpo permanece enterrado en una fosa común anónima en algún lugar de esos parajes, junto con el cadáver de un maestro nacional, Dióscoro Galindo, y los de los banderilleros anarquistas Francisco Galadí y Joaquín Arcollas, ejecutados con él.

Los historiadores y biógrafos de la época, poseen pruebas veraces y contundentes que implican a Juan Luis Trescastro Medina en la detención y fusilamiento del poeta en agosto de 1936. Trescastro, junto con Ramón Ruiz Alonso y Luis García-Alíx, arrestaron a Lorca en la casa de la familia Rosales en Granada y luego se jactaron públicamente durante los años que duró la guerra civil, de haber participado en el pelotón de fusilamiento y de haber disparado a Lorca, recalcando su homosexualidad.


El 23 de abril de 2015 se hizo público un informe de una investigación policial realizada en 1965, que corroboraba la ejecución de Lorca por las autoridades franquistas. En el informe se le acusaba de «socialista», amigo de Fernando de los Ríos, y «masón, perteneciente a la logia “Alhambra”, en la que adoptó el nombre simbólico de “Homero”», y le atribuía «prácticas de homosexualismo y aberración». También afirma que fue condenado a muerte tras «haber confesado», aunque no especifica qué habría confesado. El informe está fechado el 9 de julio de 1965, y fue redactado por la 3.ª brigada regional de investigación social de la Jefatura Superior de la Policía de Granada a petición de la hispanista francesa Marcelle Auclair, aunque nunca obtuvo respuesta, ya que el informe fue ocultado por la dictadura franquista. La existencia del dicho informe fue mencionada por primera vez por el periodista falangista Eduardo Molina Fajardo en su libro póstumo, Los últimos días de Federico García Lorca (1983). Según Gibson, es evidente que Molina Fajardo había tenido acceso al informe policial.


Lorca y la sombra del fascismo.

Recordar a García Lorca como un símbolo de la cultura y la libertad es la única forma de hacer justicia a un artista que enriqueció la literatura universal. Los responsables de su muerte, no fueron los voraces matones que le dispararon. Los responsables directos del asesinato fueron los falangistas y fascistas; y las ideologías dictatoriales, intransigentes y totalitarias que los sustentan.

Señalar a los líderes políticos y militares que ordenaron y permitieron el crimen, así como a aquellos que lo encubrieron; y analizar cómo la ideología fascista con su odio a la diversidad y su culto a la violencia, motivó el asesinato de Lorca, resulta compromiso obligado si queremos hacer justicia.

La obra de García Lorca se ha convertido hoy, en un símbolo de resistencia y libertad, y su asesinato ha servido para denunciar los peligros del fascismo. Un llamado a la conciencia social; a no olvidar los crímenes del pasado y a luchar por una sociedad más justa y democrática.

Afirmar que las ideas y los valores defendidos por Lorca siguen siendo relevantes en la actualidad, y su obra continúa inspirando a nuevas generaciones, es el compromiso de Lo Real Maravilloso con los derechos humanos, la libertad de expresión y la tolerancia.

Los falangistas, esbirros del fascismo, mancharon sus manos con la sangre de un poeta, un pensador y un hombre libre. Lorca es hoy un canto a la libertad que jamás será silenciado, y debe ser tenido muy en cuenta allende toda geografía e ideología humana.

Leer más en:

El día que dieron muerte a la poesía española.

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10 respuestas a “¿Quiénes fueron los asesinos del poeta español García Lorca?

    1. Lamentablemente es así, estimada Ethel, los crímenes de lesa humanidad se suceden y se comente genocidio en todas partes, la humanidad no ha tomado conciencia de las desgracias que provoca a todos las guerras. Es un gusto desearle un feliz domingo.

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  1. EPITAFIO

    Cuando la bala y la mentira
    traspasaron su pecho
    como viento y humo
    penetrando muros huecos
    que transgreden el albedrío
    no hubo cortejo ni titulares en primera plana          

    Acaso deliraban tóxicos
    de ceniza y licor
    los amigos del Bardo
    cuando el cuerpo flotaba
    en su propia sangre
    como panfleto que yace
    —sin alivio—          
    en la calle
    de la militancia perdida

    Gracias, Volfredo, por esta historia de vida y muerte que nos recuerda que la humanidad puede ser flaqueza o dignidad.
    Te saludo.

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