Cultivo una rosa blanca

“Cultivo una rosa blanca” es uno de los poemas más célebres del escritor y patriota cubano José Martí. Es un poema sobre el valor de la amistad y la importancia de cultivar, con los demás, un amor sincero, puro.

Cultivo una rosa blanca
en junio como en enero
para el amigo sincero
que me da su mano franca.

Y para el cruel que me arranca
el corazón con que vivo,
cardo ni ortiga cultivo;
cultivo la rosa blanca.

El poema aparece en el libro Versos sencillos en el número XXXIX, que el poeta publicara en 1891, mientras vivía en la ciudad de Nueva York.

«Cultivo una roda blanca»; Versos sencillos en el número XXXIX.

La obra de Martí es considerada, junto con la de autores como Rubén Darío o Amado Nervo, como parte del modernismo hispanoamericano, que dio una voz propia en el concierto de las letras universales a la expresión literaria de raigambre hispanoamericana.

El poema reflexiona sobre la importancia de no guardar o cultivar rencores (cardos y ortigas) para aquellos que nos hacen daño o nos traicionan, para los que piensan distinto o no comulgan con nuestras ideas.

De allí que el poema pueda considerarse una exaltación de la amistad, del sentimiento fraterno que yace en las relaciones basadas en la franqueza y la honestidad, así como también de la importancia de construir con los otros, relaciones cimentadas en valores de libertad plena e independencia. Incluso ante aquellos que nos despierten mayores aprensiones.


Sobre José Martí literario.

José Julián Martí Pérez, más conocido como José Martí, fue un escritor y político cubano nacido en La Habana en 1853, y fallecido en combate en Dos Ríos, el año de 1895.

Su obra política fue clave en el proceso de independencia cubano; fue promotor de la guerra de independencia y fundador del Partido Revolucionario Cubano.

También es autor de una destacada obra literaria, inscrita en el movimiento modernista hispanoamericano.

Entre sus obras sobresalen “Ismaelillo” (1882), “Versos sencillos” (1891), “Versos libres” (1913, póstumo) y “Flores del destierro” (1933, póstumo), mientras que en su obra ensayística destaca “Nuestra América” (1891).


José Julián Martí Pérez, es el héroe nacional de todos los cubanos, los de aquí y los de allá. Desempeñó un papel crucial junto a los inmigrantes cubanos en Cayo Hueso durante las guerras de independencia de Cuba en la segunda mitad del siglo XIX.

Desde 1831, Cayo Hueso (también conocido como Key West) atrajo a inmigrantes cubanos, especialmente torcedores de tabaco, debido a su clima similar al de las vegas cubanas. Muchos cubanos se establecieron en esta pequeña isla, huyendo de los conflictos y las llamadas a filas en Cuba durante la guerra de los Diez Años (1868-1878).

Cayo Hueso se convirtió en un centro de la emigración revolucionaria y un lugar donde los independentistas se reunían y organizaban expediciones en apoyo a la insurgencia cubana en la manigua.

En diciembre de 1891, Martí viajó a Cayo Hueso, donde fue recibido por una multitud de tabaqueros que apoyaban la idea de la “guerra necesaria”. Martí logró el consenso entre los líderes de las principales organizaciones políticas en el exilio para formar el Partido Revolucionario Cubano en 1892, con el objetivo de llevar la lucha por la independencia a Cuba.

Martí fue un líder visionario y unificador que trabajó incansablemente por la independencia de Cuba. Su influencia se extendió más allá de Cayo Hueso y Nueva York, donde organizó y movilizó a los cubanos en el exilio. Martí es recordado como un Héroe Nacional y uno de los principales arquitectos de la independencia cubana.

Martí abogaba por una independencia de Cuba “con todos y para el bien de todos” como parte de su visión humanista y democrática y creía firmemente que la independencia no debía beneficiar solo a una élite o a un grupo específico, sino a todos los cubanos. Su lema “con todos” enfatizaba la necesidad de unir a todas las clases sociales, razas y regiones en la lucha por la libertad.

Martí se oponía tanto al colonialismo español como a cualquier forma de autoritarismo interno. Buscaba una república democrática donde los derechos y la justicia prevalecieran para todos.

Martí valoraba la ética, la solidaridad y la igualdad. Su objetivo era una Cuba libre que no solo se liberara de la opresión extranjera, sino que también construyera una sociedad justa y equitativa.


Los cubanos consideran a José Martí como: “El más grande y ejemplar de todos los cubanos” debido a su profundo impacto en la historia y la cultura de Cuba. Su compromiso con la causa independentista y su sacrificio personal lo convirtieron en un símbolo de valentía y dedicación. Martí no solo buscaba la independencia política, sino también la libertad cultural, social y espiritual para todos los cubanos.

Martí abogaba por la ética, la igualdad y la justicia. Su lucha no solo era contra la opresión extranjera, sino también contra las desigualdades internas.

A 129 años de su muerte, José Martí es admirado por su liderazgo, su visión humanista y su legado literario. Su figura trasciende las fronteras de Cuba y sigue inspirando a aquellos que luchan por un mundo mejor, y la igualdad plena del hombre.

Cuanta un ángel que lo vio hoy en el cielo, que no cesa de llorar.

#LoRealMaravilloso

#HondaDeDavid

#LiteraturaUniversal

#PeriodismoCrítico

#Historia

#DerechosHumanos

https://www.volfredo.com/


5 respuestas a “Cultivo una rosa blanca

  1. Este precioso poema da idea de cómo fue José Martí un hombre libre contrario a los totalitarismos. No me extraña que esté considerado allí como el gran hombre que fue.
    El concepto de la amistad y el respeto a los demás se entiende muy bien en el poema. Maravilloso, querido amigo. Un fuerte abrazo y feliz domingo.

    Le gusta a 3 personas

Replica a marylia4 Cancelar la respuesta