Prohíben en La Florida novelas de Isabel Allende.

Con todo propósito y de forma reiterativa, cito la novela “Fahrenheit 451”, literatura distópica, publicada en 1953 por el escritor estadounidense Ray Bradbury, considerada hoy un clásico de la ciencia ficción.

La literatura de ciencia ficción es un subgénero de la literatura narrativa. El origen de este tipo de narrativa está situado en la modernidad, momento en el que la ciencia y la tecnología son vistos como elementos renovadores que influyen de forma decisoria en la sociedad y determinan su forma de pensar y actuar.

La literatura de ficción se basa en la creación de relatos especulativos en torno al impacto de la ciencia y la tecnología en la vida del ser humano. Los temas que suele abordar van desde futuros distópicos y sociedades futuras, hasta mundos paralelos, robots, viajes interestelares o en el tiempo, realidades virtuales, culturas alienígenas o dilemas físicos de la realidad conocida. Cualquier tema que plantee un relato ficcional sostenido en la extrapolación (exageración, suposición, teorización) del discurso de la ciencia y la tecnología puede pertenecer a este género narrativo.

El título “Fahrenheit 451”, hace referencia a la temperatura a la que el papel de los libros se inflama y arde. La trama gira en torno a Montag, un bombero encargado de quemar los libros por orden del gobierno; quien acaba por cansarse de su papel como censurador del conocimiento, decide renunciar a su trabajo y finalmente se une a un grupo de resistencia que se dedica a memorizar y compartir las mejores obras literarias del mundo. La novela ha sido objeto de interpretaciones que se enfocan en el papel histórico que ha tenido la quema de libros para reprimir ideas disidentes desde los tiempos de la ilustración.

“Fahrenheit 451” se caracteriza por la censura y la prohibición de los libros. El gobierno de un supuesto país hoy perfectamente reconocible –hoy podemos hablar en plural y decir -un grupo de países intolerantes y hegemónicos perfectamente reconocible-, ha enmendado la constitución para quitar los derechos del pueblo para desarrollar la sociedad perfecta, descrita como una sociedad sin religión y libros, donde las ideas no pueden provocar diferencias entre las personas, convirtiéndolas en una argamasa pasiva e ignorante. Los ciudadanos están bajo vigilancia y temor. Los miembros de la familia, los amigos y los vecinos tienen miedo, esto provoca delaciones por tener un libro.


El aldabonazo web lo dio Claudio Vergara, en La Tercera (publicación chilena en línea): “Isabel Allende ingresa a lista negra de libros vetados en condado de Florida”.

Los libros de Allende han sido traducidos a 42 idiomas y ha vendido más de 73 millones de copias de sus libros en todo el mundo. En 2010, se le otorgó el Premio Nacional de Literatura de Chile. Desde 2004, es miembro de la Academia Estadounidense de Artes y Letras.

Analicemos en detalle los datos más relevantes de la noticia.

«La prohibición de libros en algunas escuelas de Estados Unidos es un tema que ha copado el debate público durante el año 2023 en ese país. De hecho, la organización PEN America –que crea conciencia sobre la protección de la libre expresión en todo el mundo a través del avance de la literatura y los derechos humanos- informó que los vetos a publicaciones en EE.UU. aumentaron un 33% en el año escolar 2022-2023, con Florida como el estado estandarte de ese incremento. En lo concreto, casi la mitad de los distritos escolares en Florida tienen prohibiciones de libros».  

«El periódico Orlando Sentinel, el principal diario de Florida Central con sede en Orlando, publicó un extenso listado a dos páginas que enumera los 673 libros que han sido retirados de las escuelas en el condado de Orange en 2023. Los ejemplares han sido retirados por temor a que puedan violar leyes estatales que restringen cualquier material con “referencias sexuales” o contenido LGBTQ en educación. Básicamente, se considera que tales títulos pueden tener alusiones no apropiadas para menores de edad».

«El distrito escolar ha ordenado a los profesores que retiren cualquiera de los 673 libros censurados de los estantes de sus aulas. Además, el personal de las Escuelas Públicas del Condado de Orange (OCPS) revisará la lista de libros rechazados una vez más, con el propósito de reforzar el veto. La lista surge de dos leyes de Florida firmadas por el gobernador republicano Ron DeSantis. En ellas, se exige que una comisión de especialistas revise libros en bibliotecas y aulas, y excluyan aquellos que muestren contenido sexualmente lascivo o pornografía».

Dicho así, pudiésemos estar en presencia de una sabia medida encaminada a salvaguardar la ingenuidad de nuestros infantes y sus valores éticos. Sin embargo, la noticia se hace de infartos, cuando leemos el título de los libros que han sido considerados pecaminosos, por no decir, diabólicos o lascivos.

Los libros mencionados cubren un amplio arco histórico, y van desde clásicos de todos los tiempos hasta novelas contemporáneas. Por ejemplo, hay obras de Haruki Murakami “Kafka en la orilla”, Margaret Atwood “El cuento de la criada”, George R.R. Martin “Juego de tronos”, Ken Follett “Los pilares de la tierra”, Laura Esquivel “Como agua para chocolate”, Gabriel García Márquez “El amor en los tiempos del cólera”, “Crónica de una muerte anunciada”, Dan Brown “Ángeles y demonios”, Hermann Hesse “Siddhartha” y la autora hispanohablante más exitosas y popular de las últimas décadas; la chilena. Isabel Allende, censurada por sus clásicos “La casa de los espíritus” (1982) y “Más allá del invierno” (2017).

La novela “La maravillosa vida breve, de Óscar Wao” (2007), del autor de origen dominicano Junot Díaz y ganadora del premio Pulitzer de novela, también figura en la lista, que además incluye clásicos de la literatura universal como “Madame Bovary”, de Gustave Flaubert, y “La casa de Bernarda Alba”, de Federico García Lorca.

De forma lógica, la reacción de Isabel allende a la noticia no se hizo esperar, y esta fue publicada por EFE, en su edición del pasado 28 de diciembre en Miami:

La escritora chilena Isabel Allende manifestó su oposición «absoluta» a la prohibición de libros, ello tras la inclusión de dos novelas suyas en una lista de 673 obras literarias retiradas este año de las aulas escolares de Florida, en el sur de Estados Unidos.

«Es vergonzoso y peligroso en una democracia», alertó la autora en una declaración escrita.

El retiro de las obras se debe a la ley estatal HB 1467, promovida y promulgada por el gobernador de Florida, el republicano Ron DeSantis, quien es también aspirante presidencial por ese partido.

La norma, que entró en vigor en julio de 2022, limita en las aulas de las escuelas obras literarias que tengan alusiones sexuales o LGBTQ+. «Esta medida tendrá el efecto contrario al deseado por el gobernador, ya que basta que algo se les prohíba a los jóvenes para que quieran leerlo», aseveró la escritora, quien reside en Estados Unidos. La chilena recalcó en su declaración que no es la única autora censurada en el sur de EE.UU., ni tampoco la primera vez que la vetan en las escuelas.

En un reciente reporte, la organización PEN America demostró que en el año académico 2022-2023 se produjeron en total 3.362 casos de vetos de libros en las escuelas públicas del país, cifra que supone un incremento del 33 % respecto al periodo anterior. De ese total, 1.406 casos, es decir un 40 %, correspondieron a distritos escolares de Florida, que de esta forma encabeza la lista de estados con el mayor número de censuras de libros en centros educativos.


No quiero terminar sin proponerles el análisis de una breve reseña de “Más allá del invierno” (2017); en ella Isabel Allende presenta la geografía humana propia de Estados Unidos en la actualidad, una suerte de rompecabezas de nacionalidades que chocan y se estimulan a diario, enfrentándose “al más profundo invierno de sus vidas”, como reza el libro: Una chilena, una joven guatemalteca ilegal y un maduro norteamericano. “Los tres sobreviven a un terrible temporal de nieve que cae en pleno invierno sobre Nueva York y acaban aprendiendo que más allá del invierno hay sitio para el amor inesperado y para el verano invencible que siempre nos ofrece la vida cuando menos se espera”. Cuanto juicio hay en ello, cuanta racionalidad, esta es la lógica: los libros que llamen a la reflexión y el examen de conciencia, han de ser prohibidos, para mal de muchos y beneficio de…


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37 respuestas a “Prohíben en La Florida novelas de Isabel Allende.

    1. La lista de prohibiciones, hay varios premios Nobel incluidos, solo una cosa es cierta. El que alentó y firmó la prohibición desconocía el significado de la palabra literatura y su esencia. Feliz día.

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      1. La locura se ha apoderado de muchos en EEUU y otras partes del mundo. Hoy en dia vivimos un oscurantismo peor que el de la supuesta edad media. Todo ofende, todo irrita las sensibilidades y todo molesta y la única solución que le dan a ese problema imaginario es prohibir, bien sean libros, pelis, vídeos etcetera. Quieren proteger tanto que nos han censurado a todos. La libertad ganada durante la época de los «hippies» nos la han robado… Hacen falta mas posts como la tuya para que la gente se vaya despertando y reconozcan que hay de todo en la viña del Señor y que no nos hace falta que el «hermano mayor» nos cuide tanto, de cuidarnos nos ocupamos nosotros. Un abrazo.

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      2. Estimado Francisc, toda fora de totalitarismo y poder hegemónico conduce a la intolerancia, la censura y la represión, y en última instancia los artistas y escritores pagan las cosencuencias. O te sumas al discurso oficialista o te callas, y de no seguir la regla te va en ello la libertad o la vida. Ejemplos hay muchos, estamos rodeados de ellos. Cordial abrazo y feliz día.

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    1. Es terrible, cuando leí por primera vez la literatura distópica de Ray Bradbury y su novela Fahrenheit 451 pensé que se trataba de ciencia ficción y pura fantasía. Hoy me doy cuenta que estaba en un gran error. La quema y prohibición de libros y la censura son temas reales como la vida misma. Feliz día.

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  1. Me parece que en pleno siglo XXI, vivimos tiempos tristes, porque no es solo en Florida, no es una anécdota, es una forma de ver las cosas, cada vez más extendido, desde unos parámetros que pretenden ser educativos y son un verdadero retroceso. Leer a Isabel Allende es una experiencia gratificante y hermosa para cualquier persona, ojalá esto sirva para que los que no la conozcan se acerquen a ella, aunque sea por curiosidad, y disfruten de esta gran escritora. Un abrazo, Volfredo

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    1. Mi querida Eva, el artículo ha puesto caliente la red porque los que amamos a Isabel Allende, García Márquez y Hermann Hesse somos muchos. Se trata de una injusticia total que me ha obligado a hacer historia. Mañana vengo con más, esta vez desde el cine. Nuestro invitado será Costa-Gavras con su icónica Z. Felicidades y un abrazo.

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  2. libros prohibidos..solo falta sean quemados en plazas por jovenes en camisas pardas…resucita el índice de libros prohibidos del Santo Oficio….las maravillas de la «democracia» estadounidense y sus políticos ignorantes y fanáticos….besos al vacío desde el vacío

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  3. Es inadmisible la intolerancia que está habiendo en ese Estado, primero con la inmigración y ahora con la literatura. Isabel Allende, una grande de la escritura, se hace incómoda porque narra, con absoluta maestría lo que pasa por allí y eso les incomoda. Me parece que están consiguiendo todo lo contrario, que cada día la admiremos más por su buen hacer y por su valentía.
    Gracias, Volfredo, por compartir e ilustrarnos. Un abrazo.

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  4. To be honest, I did not imagine that a ban on books was possible in our time. This seems obscurantist and madness.
    Especially now, when any publications can be read in electronic form, information is distributed throughout the world, regardless of government prohibitions, it is simply naive to assume that by seizing paper originals, you can prevent people from reading something. In this context, such prohibitions, which in themselves appear ignorant, also border on madness and idiocy.
    I apologize for so many curse words, but I can’t contain my emotions.

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    1. There is nothing to excuse, idiocies must be dealt with with crude words and without apology. It is highly contrasting that people who propose burning classic books and Nobel Prize winners are in favor of selling a machine gun to a teenager with psychological problems who then kills his teachers and classmates. I will never understand this.
      Warm hug

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