La historia inédita de Pablo Escobar. Sepelio.

Dicho en pocas palabras: Pablo Escobar es un ídolo para los pobres y los pobres constituyen mayorías en todas las sociedades del planeta.

Cuando se supo la noticia de la muerte de Pablo Escobar, el pánico se apoderó de la ciudad de Medellín, el temor era tan intenso ante posibles represalias, que las escuelas liberaron a sus alumnos y los comercios cerraron. Escondidos en sus domicilios, ricos y pobres esperaban por los estallidos de carros bomba, las sirenas de policías y las ráfagas de ametralladoras. Medellín se convirtió en una ciudad abaluarta entre sus pánicos y miedos, pero contrario a lo esperado por todos, nada sucedió. La noche trascurrió apacible entre silencios y oraciones pidiendo protección a Dios.

Al despertar la ciudad, temprano en la mañana, un hormiguero de curiosos llenó las calles, y los barrios comunales comenzaron a drenar a sus pobres pobladores hacia el centro de la ciudad. Desesperados preguntaban:

  • ¿Dónde está nuestro Patrón? – ¿Qué hicieron con su cadáver?

Pronto corrió la voz y se supo que, en una rápida maniobra fuertemente custodiada por la policía, el cuerpo de Pablo Escobar iba a ser enterrado en el cementerio de Montesacro, sin ceremonia fúnebre alguna.

Centenares de personas querían despedir a su Patrón, llevarle flores, y tocar su cuerpo con veneración en señal de último adiós.

Escoltado por policías fuertemente armados, el ataúd de Pablo, llevado en hombros por sus más fieles seguidores se abría pasos entre una irritada y dolida multitud que crecía por segundos y en más de una ocasión arrebató el féretro con sus restos mortales, mientras gritaban su nombre.

Sepelio de Pablo Escobar

Un pueblo enardecido de necesitados a los que en algún momento Pablo Escobar ayudó en vida, gritaban vivas y portaban carteles. De uno de ellos tomé notas: “Padre nuestro, por Jesús, misericordia a Pablito”.

Sepelio de Pablo Escobar.

En otro momento muy dolido del sepelio, uno de los jugadores más afamados del equipo de futbol de Medellín, logró abrir el ataúd y depositar dentro, la bandera del equipo de futbol firmada por todos sus jugadores que adoraban a Pablo, seguros que desde entonces el equipo daría un vuelco a sus derrotas sucesivas y a partir de ese momento saltaría de victoria en victoria, porque Pablo Escobar, su más querido hincha, ahora estaba junto a Dios y velaría por ellos.

En la actualidad, no hay un fanático del equipo de futbol de Medellín, que no jure sobre la Santa Biblia, que el cambio de suerte y las sucesivas victorias que han acompañado el desempeño deportivo del equipo desde entonces, se debe a la protección que su Patrón les brinda desde el cielo.

Durante la exhumación de Pablo Escobar el 26 de octubre de 2006, la primera bandera del equipo de futbol de Medellín, que fue depositada dentro del ataúd momentos antes del entierro, ya raída y muy deteriorada por el paso del tiempo, fue sustituida por una segunda, también firmada por todos los integrantes del equipo, que devotos piden a su Patrón continúe otorgándoles su protección divina.

Al tiempo de escribir estas líneas, os aseguro que Escobar ha permanecido desde su muerte animando al equipo de fútbol de Medellín y ha sido el inspirador de todos sus goles, y si no creen en mi palabra, pueden preguntarle a cualquiera de los 4 millones de pobladores de la ciudad. Todos darán fe y validarán mis palabras.


Noticia de la Casa Editorial El Tiempo: “Mientras estaba detenido en la cárcel de máxima seguridad de Cómbita, en Boyacá, John Jairo Velázquez Vásquez, alias Popeye, hizo el último juramento a quien fuera su patrón, el capo del cartel de Medellín, Pablo Escobar. Prometió que visitaría su tumba tan pronto estuviera libre. Hoy lo cumplió”.

No todos los sicarios de Pablo Escobar ha muerto y muchos de ellos ya regresan a Colombia tras guardar exilios voluntarios; o salen de sus cárceles tras cumplir su condena, muchas veces acortada por buen comportamiento y convertidos en ángeles. Noticias como la que describo a continuación salen a diario en la prensa:

“En la mañana del 4 de diciembre de 2015, el antiguo jefe de sicarios del cartel de Medellín John Jairo Velázquez, más conocido por Popeye, quién confesó al entregarse a la justicia en 1991, haber matado con sus manos al menos 250 personas, y planificado otras 3000 muertes, llegó sin compañía hasta la tumba de Pablo Escobar, le puso flores, oró, se arrodilló, acarició y besó la lápida, y habló, como si el Patrón estuviese vivo y sentando frente a él.

Popeye, ex-sicario de Pablo Escobar. Visita su tumba.

El 2 de diciembre de 1993, cuando cayó Escobar, Popeye ya estaba bajo custodia en una cárcel de máxima seguridad. La visita al cementerio duró unos cuantos minutos. Popeye quedó libre en agosto de 2014 y hoy cumple su promesa, pues ha estado resguardado para protegerse de los enemigos que le dejaron los más de 3.000 asesinatos en los que confesó haber participado indirectamente y las actividades ilegales que realizó mientras hizo parte del cartel de Medellín”.

Luego de terminada su visita y ceremonias, Popeye se dirigió a las cámaras de AFP-TV que ya cubrían la noticia, y con orgullo y la mano derecha puesta sobre el corazón declaró: – Pablo Escobar Gaviria, era un asesino, un terrorista, un narcotraficante, un secuestrador, y un extorsionista, pero era mi amigo.

Un hecho llamó fuertemente mi atención. A su llegada al cementerio, Popeye se vio de inmediato rodeado de una multitud de curiosos que al reconocerle le aclamaron y felicitaron con admiración, mientras tomaban fotos a su lado y algunas madres presentes, le daban a cargar sus hijos pequeños, con la esperanza de que un día fuesen como él y siguieran su noble y admirable ejemplo de guardar fidelidad eterna a su patrón.

Popeye y admiradores, durante su visita a la tumba de Pablo Escobar.

Cuento esto y enfatizo la veracidad de la crónica de hoy, con fotografías que respaldan mis testimonios, porque desde el punto de vista del observador ajeno, hay realidades en Colombia que resultan imposibles de creer y explicar, como así demuestra la encuesta de opinión pública que sigue, donde el mayor número de participantes refieren amar a Pablo Escobar o ser indiferentes y solo un pequeño por ciento, refiere odiarlo.

Encuesta de opinión a 10 años de la muerte de Pablo Escobar.

Para muchos, Pablo Escobar es un ídolo, y su fama trasciende más allá de las fronteras colombianas. Así lo demuestran sus innumerables biografías, sus películas y documentales en todas las lenguas, las canciones juglarescas dedicadas a él y las visitas de centenares de turistas que a diario pagan por recorridos dirigidos a su museo, tumba, mansiones y haciendas.

La admiración a Pablo Escobar, el respeto a su persona vigente entre los pobres y sicarios de las comunas, puede tornarse violento y asumir posiciones de venganzas por parte de sus antiguos seguidores que aún se mantienen fieles. Es esta la razón por la cual, la verdad sobre su muerte, los sucesos reales, se ha mantenido ocultos hasta hoy, pero nuestra historia continua y la verdad ha de abrirse paso. Es un designio del Cristo de los Andes y he de cumplirlo, a sabiendas, que equivale a perturbar, un enjambre de avispas.


12 respuestas a “La historia inédita de Pablo Escobar. Sepelio.

  1. Una especial crónica de domingo, a la hora de tomar nuestra primera tasa de café, bien redactada, descubre aspectos inéditos del Sepelio de Pablo Escobar y como siempre, se avala con fotos. Muchas gracias Camacho por tanto, esfuerzo en la investigación, para regalarnos un resultado literario excepcional.

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  2. Excelente reseña sobre Pablo definitivamente hombre q en vida fue muy querido por los pobres d Colombia y ahora admirado en muerte, será ejemplo x siempre y la gran mayoría recordará su lado luminoso. Definitivamente no todos somos perfectos pero muchas personas admiran nuestras acciones solo hay q buscar hacer el bien. Y si, si creo que tú comentario levantará un nido d avispas pues es un tema q se presta a debate… Seguiré viendo tus publicaciones.

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  3. Muy interesante tu crónica y muy fiel a la realidad. La magia de la personalidad de Pablo Escobar es un misterio. Lo cierto que tiene millares de devotos. John Jairo confesó en una entrevista que cualquier petición de su patrón, por terrible que fuera, la cumplía con orgullo. La forma en que marras su historia nos deleita en cada capítulo.

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