Mensaje en una botella para el Año Nuevo.

La lancé al mar sin la certeza de que alguien la leería.

Una botella con un papel doblado, escrito con letra temblorosa, como quien escribe desde la sombra y, aun así, busca la luz. No lleva nombre ni dirección, pero va cargada de afecto, de buenos deseos y de fe.

Una botella avanza sin rumbo fijo. No sabe a qué orilla llegará, ni quién la recogerá. Lleva dentro un mensaje escrito con cuidado, confiado al vaivén del mar y al tiempo. A veces, creer es exactamente eso: confiar y esperar a que el tiempo nos diga la última palabra.

Desde esta Isla que a veces pesa, que a veces arde, que a diario se apaga, pido a Dios para el nuevo año cosas sencillas. No pido oro ni milagros. Pido que no falte el pan, que la corriente no se interrumpa, que el agua llegue limpia y que el alma no se ensucie. Pido poder dormir sin miedo y despertar con algún propósito, porque vivir desorientado e ingrávido es una de las tantas formas de morir en vida.

Para mí, para quienes leen este blog, para quienes me siguen, aunque no me conozcan: que el nuevo año nos regale abrazos que duren, palabras que alivien y caminos que no se cierren. Caminos ciegos han truncado de raíz todas nuestras ilusiones y hoy nos impiden soñar. Que el amor no se esconda detrás de las dificultades, y que tenga el coraje de atravesarlas. Que podamos llorar sin vergüenza y reír sin culpa.

Que la salud no sea un lujo, que la amistad no se oxide, que la esperanza no se rinda. Que cada cual encuentre su rincón de paz, aunque sea pequeño, aunque sea prestado. Que podamos compartir lo poco sin sentir que es menos.

Este mensaje no tiene fecha de caducidad. Puede llegar en enero o en julio; puede ser leído por Marylia en Madrid —ciudad sin costa, pero no sin milagros— o por un desconocido en la otra orilla del mundo. Lo importante es que fue lanzado. Que existe. Que vibra.

Y tú, que lees esto desde allende el mar, tal vez con frío, tal vez con dudas, tal vez con ganas de volver a creer: pido a Dios que el 2026 te abrace como un viejo amigo y te regale salud, prosperidad en abundancia y amor.


14 respuestas a “Mensaje en una botella para el Año Nuevo.

    1. Gracias por tu gesto tan lleno de ternura y poesía. Ese “LLEGA” que besas y dejas fluir es la certeza de que la esperanza, como el mar, no conoce fronteras y siempre encuentra caminos para tocar corazones en todos los rincones del mundo.

      Con gratitud y afecto, recibe mi abrazo fraterno y mis mejores deseos de salud y serenidad en este nuevo año.

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  1. «Que cada cual encuentre su rincón de paz» Qué importante hoy día en que todo el mundo corre como si fueran a terminarse los días de vida. Que la ansiedad no nos domine, que la familia permanezca unida. Deseos de bienestar con lo mucho o poco que tenemos. Coincido con todo lo que dices.

    Me gustó el mensaje de la botella, aún preguntándome si algún pez grande no se la comería, porque sería un desastre.

    Abrazo enorme.

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    1. Gracias por tu mensaje tan lleno de verdad y ternura. Qué necesario es hoy encontrar ese rincón de paz que nos permita respirar y alejarnos de la ansiedad, sosteniendo la unión de la familia y el bienestar con lo mucho o poco que tengamos. Coincido contigo: ahí está la verdadera riqueza.

      Y sobre la botella, me hizo sonreír tu reflexión… ojalá ningún pez grande se la trague, porque sería un desastre, pero confío en que la magia de la esperanza la hará llegar siempre a buen puerto.

      Con gratitud y afecto, recibe mi abrazo caribeño y fraterno.

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      1. Gracias por ese abrazo que llega desde el litoral argentino, cargado de cercanía y afecto. Qué hermoso sentir cómo la amistad y la esperanza viajan sin fronteras, uniendo orillas y corazones.

        Con gratitud y alegría, recibe también mi abrazo fraterno desde el Caribe.

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    1. Gracias a ti por tus palabras tan llenas de gratitud. Ojalá que este 2026 nos regale la dicha de ver cumplidos los buenos deseos compartidos, tanto para el prójimo como para cada uno de nosotros. La esperanza se fortalece cuando se multiplica en comunidad.

      Con afecto y gratitud, recibe mi abrazo fraterno y mis mejores bendiciones para ti y tu familia.

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  2. Hemos sobrevivido un año de zozobra e incertidumbre, cuando un imperio decadente da «patadas de ahogado», como decimos en mi tierra. Ojalá el futuro cercano nos traiga un nuevo orden mundial, donde la codicia y la violencia sean erradicadas, y perdure la justicia social y el amor… sueños de ahogado?

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    1. Querido amigo: Tus palabras reflejan con fuerza la zozobra que hemos vivido y la esperanza que aún nos sostiene. Tal vez parezca un sueño de ahogado imaginar un mundo sin codicia ni violencia, pero es precisamente en esos sueños donde se enciende la chispa de la fe y la posibilidad de un futuro distinto. La justicia social y el amor son faros que, aunque lejanos, nos guían y nos recuerdan que no todo está perdido.

      Que este 2026 nos regale la certeza de que soñar no es inútil, sino necesario, porque cada pensamiento noble y cada gesto humano son semillas de ese nuevo orden que anhelamos.

      Con gratitud y afecto, recibe mi abrazo fraterno y mi deseo de que la esperanza nunca se rinda.

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  3. Qué bello terminar y comenzar el año leyendo de nuevo por aquí tus maravillosas entradas. He encontrado la botella y me uno a todas tus peticiones. Que nos abrace la amistad tan bonita que nos une y brindemos por otros 365 días de amistad dándote todo mi apoyo y cariño y que puedas salir de esas dificultades que hacen tan difícil tu día a día, pero tú eres muy fuerte y la resiliencia es tu bandera. Adelante, querido, amigo, con fe y esperanza y mucha salud para conseguirlo. Somos much@s l@s que te apoyamos en este espacio tan bello. Tienes toda nuestra admiración. Abrazo grande.

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    1. Qué alegría recibir tus palabras tan llenas de apoyo y cariño. Esa botella que has encontrado nos une en la misma esperanza y en la certeza de que la amistad es un abrazo que sostiene y acompaña. Gracias por brindarme tu fuerza y por recordarme que la resiliencia es bandera que ondea en medio de las dificultades.

      Brindemos juntos por estos 365 días que comienzan, con fe, salud y esperanza, sabiendo que este espacio se hace más bello porque está habitado por personas como tú, que animan y acompañan con admiración y afecto.

      Con gratitud y ternura, recibe mi abrazo grande y fraterno.

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      1. Gracias a ti por esa alegría compartida que se siente en tus palabras. Qué hermoso es saber que este intercambio nos llena de ánimo y nos acerca más en la esperanza y la amistad. Recibo tu abrazo grande con gratitud y te envío el mío, fraterno y lleno de afecto, para que nos acompañe en este nuevo año.

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