La noticia la lanzo al aire Radio Habana Cuba, el pasado 24 abril: «La Cruz de Parra”, única de las 29 similares colocadas por Cristóbal Colón en tierras de América, se encuentra en la actualidad custodiada y expuesta, en la iglesia parroquial de Baracoa en el extremo más oriental de la provincia cubana de Guantánamo. Plantada por Colón durante su primer viaje, el primero de diciembre de 1492 en estas costas de Cuba, está considerada la más antigua reliquia histórico-religiosa del llamado encuentro de las culturas europeas y americanas».

Con el ánimo de ahondar más sobre este interesante hecho, los reporteros mágicos de Lo Real Maravilloso elaboraron, con el rigor investigativo que les caracteriza, la siguiente entrada.
El sábado 1 de diciembre de 1492; así quedó recogido, en el Diario de Navegación de Cristóbal Colón, cuyo original se encuentra hoy desaparecido, el Gran Almirante escribió; citao por Fray Bartolomé de las Casas, considerado el primer cronista de Las Indias hispánicas: «Asentó una cruz grande a la entrada de aquel puerto que creo llamó el Puerto Santo sobre unas peñas vivas. La punta es aquella que está (sic) a la parte del Sueste (sic)». Este hecho sucedió el cuarto día después de su arribo a las costas cubanas del norte del oriente cubano, en las actuales regiones de Holguín y Baracoa.
Es posible que, durante el primer viaje de Colón y su bojeo por la costa norte del oriente de Cuba, Fray Bartolomé realizara oficios religiosos en tierra firme, aunque no se ha encontrado documentación que respalde este hecho.
El segundo viaje de Cristóbal Colón a América, tuvo lugar entre los años 1493-1496. El Gran Almirante partió de Cádiz el 25 de septiembre de 1493 con 17 naves y unos 1500 hombres. Llegó a la isla de Dominica el 3 de noviembre y luego descubrió otras islas como Guadalupe, Montserrat, Antigua, Puerto Rico y Jamaica. En La Española encontró que el fuerte de La Navidad, construido en su primer viaje, había sido destruido por los indígenas y fundó la ciudad de La Isabela. Exploró la costa sur de Cuba y la Isla de Pino, luego regresó a España el 11 de junio de 1496.
Colón viajó a América en dos ocasiones más, pero esta vez su rumbo se desvió hacia el continente, consciente de que este era habitado por grandes civilizaciones de aborígenes, cuyo oro podía alcanzar la “altura de una montaña”, a la que la leyenda llamaba “El Dorado”:
– Tercer viaje (1498-1500): Colón partió de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) el 30 de mayo de 1498 con seis naves. Llegó a la isla de Trinidad el 31 de julio y luego exploró la costa de Venezuela, convirtiéndose en el primer europeo en avistar el continente sudamericano. También visitó las islas Margarita y Tobago. En La Española se enfrentó a un motín de los colonos descontentos con las condiciones de vida y fue arrestado por Francisco de Bobadilla, enviado por los Reyes Católicos para investigar las quejas. Fue enviado a España encadenado el 23 de octubre de 1500.
– Cuarto viaje (1502-1504): El Gran Almirante partió de Sevilla el 9 de mayo de 1502 con cuatro naves: la Capitana, la Gallega, la Vizcaína y la Santiago. Llegó a La Española el 29 de junio, pero no le permitieron desembarcar. Siguió hacia el sur y llegó a la costa de Honduras el 30 de julio. Desde allí navegó hacia el este, bordeando las costas de Nicaragua, Costa Rica y Panamá, buscando un paso hacia el océano Pacífico. Enfrentó varias tormentas, ataques indígenas y conflictos internos. En abril de 1503 perdió dos naves y tuvo que refugiarse en Jamaica con las otras dos. Allí sufrió un motín y una grave enfermedad. Finalmente, fue rescatado por Diego Méndez y Bartolomé Colón, que llegaron con dos naves desde La Española. Regresó a España el 7 de noviembre de 1504 y nunca más volvió a pisar tierras americanas.
Lejos de lo esperado, los viajes de Colón a América fueron realizados bajo liderazgo discutido y cuestionado por los marineros, que lejos de aclamarle por sus conquistas, se insubordinaron en varias ocasiones, desobedecieron sus órdenes y reclamaron justicia al Rey de España, quién finalmente ordenó detenerle y traerle de vuelta encadenado a España. Esto explica, la carencia de información durante el final de su vida y la incertidumbre sobre el sitio donde descansan en la actualidad sus restos mortales.
Pasado el liderazgo de Colón, la historia de la colonización española de Cuba, continua bajo el mando del Capitán Diego Velázquez de Cuéllar, de ascendencia noble, procedente de una reconocida familia cuellarana, cuyos miembros habían servido durante generaciones a los Reyes de Castilla. Acompañante de Colón en su segundo viaje a América, no regresó de inmediato a España y permaneció en La Española, hoy Haití y la República Dominicana, donde contaba con el apoyo del obispo Juan Rodríguez de Fonseca, y era cercano colaborando del gobernador Nicolás de Ovando (1501–1509) en la pacificación de la isla, donde llegó a ser uno de los hombres principales.
En 1511, Diego de Velázquez fue nombrado adelantado, y primer gobernante de Cuba, cargo que ocupó hasta su muerte en 1524. A él se debe la fundación de las siete primeras ciudades españolas de Cuba, y está considerado como el primer hispano-cubano de la historia.
En cumplimiento de la orden real, el adelantado Diego Velázquez, recibió la autorización para la búsqueda de oro, la fundación de villas y la evangelización de los indígenas. Auxiliado por algunos compañeros del segundo viaje de Colón, partió de inmediato hacia Cuba. A su arribo a la isla, quiso la voluntad de Dios, que la Cruz que dejó plantada Colon durante su primer viaje fuese encontrada, cubierta por hojas de uva caleta y de ahí vino su nombre actual; dada la semejanza de esta planta costera autóctona (parra) muy parecida a la vid. Decidieron llamarle entonces “Cruz de la Parra” y justo donde el Adelantado Diego Velázquez la encontrara, decidió fundar, en 1511 la primera villa de Cuba, Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa.

La aparición y posesión de la Cruz se consideró un buen augurio para la colonización y evangelización de Cuba en cumplimiento del mandato real. La cruz, símbolo del cristianismo, fue considera desde entonces una reliquia.
Baracoa, primada villa española en la isla de Cuba, era solo un caserío de cuarenta bohíos, pero siguiendo las formalidades de la época, Velázquez le dio el título de ciudad, le otorgó su escudo de armas, la plaza, e instaló simbólicamente el primer obispado de Cuba, con la orden de construcción inmediata de la primera catedral, erigida seis años después.
Desde entonces, las misas y las festividades católicas estuvieron presididas por la Cruz de la Parra, cuyo rescate y conservación se debe a la fe, pero también al interés utilitario del Adelantado Diego Velázquez, a la sazón gobernador de la isla de Cuba.
A partir de su hallazgo por los fundadores de Baracoa, se originó en torno a La Cruz de la Parra, un curioso proceso de sacralización, aún más fortalecido por las realizaciones milagrosas que le son atribuidas.
Desde fecha tan temprana como 1528, oportunidad en que se reporta un terremoto en la villa, la Cruz era sacada en procesión por los primeros avecindados, tradición que perduraría hasta la primera mitad del siglo XX. A la ya reconocida santa Cruz de la Parra se encomendaban los habitantes del oriente del país, para recabar protección frente a los huracanes tropicales, temblores de tierra, intensas sequías, inundaciones devastadoras, epidemias, ataques y asaltos de corsarios y piratas.
De igual forma, se considera milagrosa la ausencia de pérdidas humanas ante los repetidos asaltos practicados por corsarios y filibusteros radicados en el norte de Santo Domingo y la isla Tortuga. A lo largo de los siglos, la Cruz de la Parra ha ocupado meritorio lugar en momentos cruciales de la vida de la Villa Primada de Cuba: Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa.

En esta ciudad se asentó el Primer Obispado que existe en Cuba y la primera Iglesia Católica de la Isla; que custodia desde su fundación La Cruz de Parra, bendecida por el Papa Juan Pablo II durante su visita a Cuba en 1998.
Originalmente; la Cruz de Parra medía siete pies de longitud (213 centímetros), pero con el paso del tiempo fue mutilada por diferentes personalidades de la vida colonial cubana, que cada vez que visitaban la ciudad, solicitaban un pequeño pedazo de la misma.
Esto ocurrió hasta que en el siglo XVIII fue enchapada con planchas de plata, que cubren sus extremos, para evitar posteriores mutilaciones y robo de fragmentos para ser utilizados como reliquia. En la actualidad, luego de múltiples mutilaciones, a bien decir, robo de fragmentos, La Cruz de la Parra mide 0.80 metros da alto, 41 cm de ancho, y 10.8 cm de grueso y se encuentra forrada en plata en sus extremos para garantizar su integridad.
Autenticidad.
Su legitimidad de la Cruz quedó aclarada en 1984 a través de investigaciones realizadas. El Dr. R. Dechamps del Belgian Tervuren Museum, Raquel Carreras del Instituto de Investigación Forestal, y Thomas Abella, del Nuclear Physics Laboratory de la Universidad de Louvain-la-Neuve. Con la colaboración de Alejandro Hartmann, historiador de Baracoa y del padre Valentín Sanz, entonces párroco de la iglesia, se llevaron a cabo estudios moleculares de datación y origen de la Cruz de la Parra.
Las pruebas de carbono 14 ayudaron a verificar la edad de la reliquia. La madera es de entre los años 860 y 1530, con un 95% de precisión. La estructura celular con que fue elaborada la Cruz de la Parra, corresponde a la Coccoloba diversifolia conocida vulgarmente como Uvilla, especie que aún puede ser contemplada en la región oriental de Cuba, lo cual demostró que Colón no trajo la insignia, sino que fue hecha con material baracoense en tierra firme.
Construida in situ por Colón o alguno de sus seguidores, o mandada a construir por el Adelantado Diego Velázquez 20 años después, durante la fundación de la Villa Primada de Cuba, la realidad es innegable: La Cruz de la Parra es la más antigua de América y se mantiene en perfecto estado de conservación.
En la actualidad, se estima que la Cruz de la Parra, es la reliquia histórico-religiosa más antigua relacionada con la llegada de los españoles a América.
Nuestra historia continuará, en busca de la verdad.
#LiteraturaMágica
#PeriodismoCrítico
#ReligiónyMagia
#Historia

Estimado Volfredo, hay un baile de números en la fecha del primer párrafo.
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Muchas gracias, de inmediato reviso. Feliz día.
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Hecho.
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¡Claro! Es una historia sorprendente sobre la Cruz de la Parra en Cuba, que se convierte en un símbolo importante tras la llegada de los españoles a América. Mezcla historia, fe y hasta ciertas controversias en un relato muy intrigante. Un cordial saludo amigo mío 👋🏻
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Gracias estimado Raúl, es un gusto recibir tus edificantes y siempre bien recibidos comentarios en Lo Real Maravilloso. Feliz día y cordial abrazo caribeño.
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🧡
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Gracias Christine y cordial abrazo.
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Interesante tema Wolfredo
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Muchas gracias y feliz día para todos.
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Vamos conociendo, más a fondo, la relación tan grande que hay entre España y Cuba en el tiempo gracias a tus interesantes entradas y a los rigurosos investigadores de #LoRealMaravilloso
En esta ocasión sobre la Cruz de la Parra y su historia.
Qué bonitas fotos de Baracoa. Gracias, querido Volfredo. Un abrazo.
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Baracoa es un paraiso terrenal, con un microclima estupendo, un régimen de precipitaciones alto y estable, caudalosos ríos, selvas subtropicales y montañas. Si a eso sumas que es la Villa primada de América, y que aun conserva vivo descendientes de los aborígenes cubanos, te darás cuenta que es pura historia. Bien vale una visita, y con mucho gusto seré tu guía solícito voluntarioso. Un abrazo carbeño.
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Esa visita la tengo pendiente y contigo como guía será especial. Un abrazo
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Manos a la obras. Dios está con nosotros y bendice a los exploradores que viajan tras sus sueños. Un abrazo
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Amigo interesante como todo lo q escribes. Me impactó como ha sido mutilada desde 2 m hasta 0.80 m por Dios que profanación, menos mal q la enchapado en plata sino no quedaría nada.
Gracias por comoartir
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Gracias Iliana, es un gusto saludarte. Tu observación es más que cierta, en la entrada de mañana podrás percatarte cuánta razón hay en tu señalamiento. Cordial abrazo.
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Lo suyo una clase de historia extracurricular.
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Me gusta la investigación histórica, verás, y precisa, es uno de nuestros objetivos editoriales, con algo de magia para hacer un guiño al nombre de nuestro blog.
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