El realismo mágico es un movimiento literario y pictórico que se caracteriza por mostrar lo irreal o extraño como algo cotidiano y común. El término fue acuñado por el crítico de arte alemán Franz Roh en 1925, y fue introducido en la literatura latinoamericana por el escritor venezolano Arturo Uslar Pietri en 1948.
El realismo mágico europeo tiene diferencias notables con la realidad mágica latinoamericana, lo cual se debe, en esencia, al mestizaje y la heterogeneidad cultural de nuestro continente.
En Latinoamérica, la fusión de lo real y lo fantástico, sin que haya una explicación racional o un enlace lógico, se lleva a cabo con la presencia de elementos míticos, legendarios, folclóricos y sobrenaturales, que forman parte de la cotidianidad de la personalidad americana. La mezcla de diferentes tiempos históricos, espacios geográficos y culturas diversas y el uso de una prosa rítmica, sensorial, poética y evocativa crea la atmósfera mágica que caracteriza nuestra realidad, nominada por Alejo Carpentier como “lo real maravilloso”, asumiendo de hecho, la autoría del término que sirve para hacer referencia a las muchas culturas, creencias y etnias que se funde en el crisol de nuestro patrimonio común, que ha de ser comprendido como una gran nación que se extiende desde el sur del Río Bravo hasta la Patagonia.
No es de extrañar, dada las razones explicadas, que las relaciones elaboradas por los críticos para seleccionar nuestras mejores películas, sean compendios de verdaderas joyas del realismo mágico, pero contrario a lo que ya imaginan, no haré referencia en esta ocasión a las obras más emblemáticas del género como “El reino de este mundo” (1949) de Alejo Carpentier, “Cien años de soledad” (1967) de Gabriel García Márquez, o “La casa de los espíritus” (1982) de Isabel Allende, novelas llevadas al cine que ya han sido comentadas en nuestro blog.
Hoy hablaré del escritor peruano Mario Vargas Llosa, considerado uno de los más importantes novelistas y ensayistas contemporáneos, cuya extensa obra ha cosechado numerosos premios, entre los que destacan el Premio Nobel de Literatura 2010, el Premio Cervantes (1994) y pródigas condecoraciones que se extiende hasta el presente, como el Premio de Honor al Mejor Novelista del Siglo de Habla Hispana, otorgado por la Fundación Excelencia Educativa en 2023.

No obstante ser un escritor de habla hispana, Vargas Llosa fue elegido miembro de la Academia Francesa el 25 de noviembre de 2021, ocupando el sillón 18 que había quedado vacante tras la muerte del escritor francés Michel Déon. Su ingreso oficial tuvo lugar el 9 de febrero de 2023, cuando pronunció su discurso de recepción.
La Academia Francesa es una institución fundada en 1635 por el cardenal Richelieu para velar por el buen uso de la lengua francesa. Sus miembros son conocidos como los inmortales, por el lema “A l’immortalité” que figura en su sello. Entre sus miembros destacados figuran brillantes escritores y filósofos como Voltaire, Montesquieu, Victor Hugo y Alejandro Dumas.
Muchas fueron las protestas ante frente a esta decisión, que hace de Vargas Llosa el primer académico que ocupa un sillón en la Academia, sin haber escrito su obra en francés, aunque domina el idioma y ha vivido largas temporadas en Francia.
Vargas Llosa es además el primer miembro con tres nacionalidades: peruana, española y dominicana, que ingresa a la Academia Francesa, además de ser el primer académico que supera la edad límite de 75 años para presentar su candidatura, beneficios por excepción que obtuvo gracias a una dispensa especial concedida por el actual presidente francés Emmanuel Macron.
No obstante, el poderoso empuje de sus aliados políticos que bien recuerda la “Palanca de Arquímedes de Siracusa”, quien aseguro en vida que, con un punto de apoyo adecuado y una palanca suficientemente larga, movería al mundo, la elección no fue unánime ni armónica, ya que algunos académicos se opusieron con resolución a su ingreso por motivos políticos o literarios: de los 35 votos posibles, solo obtuvo 19 a favor, 10 en blanco y 6 en contra.

Vargas Llosa es el escritor contemporáneo más controvertido de Latinoamérica, y las muchas razones van más allá de su vida amorosa, que ha estado marcada por escándalos, rupturas y romances con mujeres famosas o su cambio de ideología aparentemente inexplicable, que lo llevó de simpatizante de la Revolución Cubana a defensor del neoliberalismo y la extrema derecha.
Por principio, dejemos a un lado la política y focalicemos nuestra atención, acorde con nuestro propósito editorial, en la literatura y el cine, motivaciones que hoy nos ocupan.
Vargas Llosa ha rechazado la etiqueta y pertinencia al realismo mágico, afirmado que es una definición muy inexacta para englobar a la literatura latinoamericana. En este sentido afirma, que el realismo mágico no es una tendencia dominante, sino una expresión que se usó para describir a algunos autores que incorporaban elementos fantásticos o míticos en sus narraciones, como Juan Rulfo, Gabriel García Márquez, Julio Cortázar o Jorge Luis Borges. Sin embargo, cada uno de ellos tiene su propia mitología personal y su propio mundo, y no se puede, por tanto, generalizar su estilo.
Vargas Llosa se considera un escritor básicamente realista, y en ocasiones regionalista, debido a que sus obras reflejan aspectos de la realidad peruana y latinoamericana, como parte de la crítica social, política e histórica. Con tal propósito, utiliza técnicas narrativas complejas, como el cambio de perspectiva, el flujo de conciencia, el contrapunto o la polifonía, que le permiten crear una estructura dinámica y rica en matices. Algunas de sus novelas más representativas son La ciudad y los perros (1963), Conversación en La Catedral (1969), La guerra del fin del mundo (1981), La fiesta del chivo (2000), y “Pantaleón y las visitadoras”, obra maestra del realismo mágico, en total independencia de lo que considere como cierto su autor.
Es bueno recordar, que la intención de Cervantes, al escribir “El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha”, fue combatir el auge que habían alcanzado los libros de caballerías, satirizándolos con la historia de un hidalgo manchego que perdió la cordura por leerlos, llegando a creer, totalmente alucinado, que era un hidalgo caballero andante. De la aparente sátira resultó el mejor trabajo literario jamás escrito; referente universal de la novela de caballería. En tal sentido, “Pantaleón y las visitadoras” es a criterio personal y en franca contradicción con Vargas Llosa, un fiel exponente del realismo mágico latinoamericano en todas sus características y la mejor interpretación de este género llevada al cine hasta día de hoy.
Lejos de lo habitual, la versión cinematográfica de la novela supera a la obra escrita, razón por la cual iremos sobre ella, en exclusiva, en nuestra próxima entrada.
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Excelente
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Gracias Glice y feliz día
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Muy buen artículo, con un análisis complejo de la literatura Latinoamericana y del realismo mágico. Espléndido. Un cordial saludo.
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Gracias Bárbara, tus comentarios me sirven de inspiración. Feliz día y saludos cordiales.
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Sin lugar a duda un excelente escritor .respetar la vida de las personas es cultura ..gracias por enriquecer mi cultura .besitos y bendiciones Volfre mio
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Es muy controvertido y entra en contracciones con todos, pero lo cortés no quita lo valiente y es también y sin dejar espacio a la duda, un excelente escritor. Un abrazo y feliz fin de semana.
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