Hoy celebramos el Día del Amor y la Amistad. Más allá de flores y símbolos, lo que realmente nos convoca es la fuerza de los afectos que sostienen la vida cotidiana: la amistad sincera, el cariño compartido, la solidaridad que nos une incluso en tiempos difíciles.

El amor, en todas sus formas, es resistencia y esperanza. Es el gesto que nos levanta cuando la rutina pesa, la palabra que nos acompaña cuando la soledad amenaza, la sonrisa que se convierte en refugio. ¿Y la amistad?, tan cubana y tan universal, es ese puente que nos permite caminar juntos, con confianza y alegría, hacia un futuro mejor.
En nuestro trabajo editorial diario, cada comentario, cada respuesta, cada intercambio con ustedes es también un acto de amor y amistad; porque escribir, dialogar y compartir es tender la mano, abrir el corazón y construir comunidades.
Hoy quiero felicitar a todos: a quienes leen, a quienes comentan, a quienes sostienen este espacio con su presencia y su afecto. Que esta celebración sea un recordatorio de que el amor no se agota y la amistad nunca caduca.
Con gratitud, cariño y un fuerte abrazo para cada uno de ustedes.
